Hace unos días elaboré mi propia definición de optimismo.
Optimismo es: ir a depilarte las cejas cuando se te está cayendo el pelo.
19 de noviembre de 2011
Chau pelo
Hace exactamente una semana que se me empezó a caer el pelo. Empezó a desprenderse con timidez, principalmente cuando me pasaba los dedos por la melena, (típico tic de pelilarga). En un principio no le di demasiada bola, pensé que quizá era más sugestión que otra cosa. Después ya empezó a ser más evidente.
Cada vez que me bañaba y me lo cepillaba me sacaba una gran cantidad. No es que me quedaba con un mechón en la mano, ni que se me hacían agujeros visibles en la cabeza. Igual la sensación es horrible.
Cuando me cepillaba me quedaban bolas de pelos en el cepillo, lo mismo con la bañera. En el cepillo, la bañera, la ropa, mis piernas! Empecé a ver pelos por todas partes. Pelos, pelos, pelos. Pelos en la remera, en la almohada, arriba del televisor! (?). De repente cambié mi tic de pasarme los dedos por el pelo (no me lo quería ni tocar), y lo reemplazé por el tic de sacarme de encima los pelos que me iban quedando en la ropa y en el cuerpo. El momento de la ducha pasó a ser mi momento menos preferido del día.
Como tengo (TENÍA!) el pelo larguísimo, todo era más evidente, mis pelos caídos eran kilométricos y se enganchaban por todas partes.Mi mamá salió corriendo a comprarme un shampoo especial y un peine muy ancho para que no me tironee después de bañarme. Ninguno de los dos hizo demasiado efecto.. jajaja. Gracias por la intención igual vieja!
La decisión más inteligente hubiera sido habérmelo cortado corto ni bien se me empezó a caer. Pero bueno, hace una semana no tenía ganas de tomar la decisión inteligente. Tengo el pelo largo hasta la cola casi desde hace 5 años. Ya había pasado a considerar a mi melena como parte de mi personalidad. Para ser sincera también, tenía miedo de cortármelo y que me quedara muy feo para el último día de clases y la fiesta. Y de alguna forma extraña, psicológicamente, quería estar igual a todo el resto de mis años de cursada en los dos eventos. Entiendo que todo esto suene como una estupidez sin importancia, pero bueno, esto es lo que siento y no quiero dejar de reflejar la importancia que tiene para mí en este blog.
Así que una vez pasadas esas dos cosas y con el enorme apoyo de dos amiguísimas fui a cortármelo ayer. Es como si fueran dos etapas distintas. Cierro una y abro otra con cambios físicos evidentes. Incluso con un corte de pelo que me hace más adulta. En el último día de clases, pelo largo hasta la cola, look adolescente y típico mío. Hoy, de cara a dar los últimos finales de la carrera, pelo cortísimo. (y muy canchero, si me permiten!).
Ahí van las fotos del antes y el después:
Yo soy la de bigotes. Ahí estábamos en plena preparación antes de asaltar toda la facultad con espuma para festejar el último día de clases.
Este es el ahora:
Terrible cambio!!!! De atrás incluso está más corto, al ras. Estoy contenta. Siento que me quedó bastante bien, y me alegra haberme animado.
Se me sigue cayendo, pero menos, porque se me enreda menos, y no me lo tengo que tironear. O quizá se me cae lo mismo, pero como ahora se me caen pelos cortitos, me molesta menos. Cualquiera de las dos posibilidades me sirve.
Entiendo que es sólo pelo, y que al lado de curarme esto es una pelotudez. Pero mentiría si dijera que no me provocó nada. Me encantaría que no se me cayera más, o al menos que no se caiga de forma evidente. No tanto por lo que me va a generar a mí verme pelada, sino más bien por las cosas que siento que dejaría de hacer en ese caso. La calvicie me incomoda en la medida en que afectaría un poco mi vida cotidiana, y eso es algo que me propuse impedirle a mi enfermedad en la medida de lo posible desde un principio. Y bueno, no creo que la personalidad me de tanto como para ir a una entrevista laboral con corte de pelo de kiwi, por ejemplo. Veremos. Por lo pronto, estoy contenta con mi nuevo peluquín.
Mención especial merecen mis amigas Caro y Aldi en este post, que me bancaron como dos reinas mi locura de caída de pelo y se la jugaron cortándose el pelo el mismo día que yo. Las dos tenían también el pelo larguísimo, por la cola y se lo cortaron ayer en un claro gesto de solidaridad. Su mensaje: te bancamos y es sólo pelo. Ya desde un principio me habían prometido imitar mi look para la fiesta de egresados si mi caída de pelo implicaba tener que usar una bandana o una peluca flúo. (fueron muy entusiastas con la peluca flúo jajaja, manga de cachivaches). Después me anticiparon que se iban a cortar el pelo el mismo día que yo. Intenté impedirlo, pero no hubo caso. Después subo la foto que me sacó Aldana cuando me estaban cortando el pelo (mi cara de loca asusta).
Sigo conmovida con como los amigos y la gente que te quiere puede arreglárselas para sacar algo lindo de las situaciones más feas. Hoy mi historia de pelo es alegre y positiva gracias a ellas. Podría haber sido más tétrica, pero eso logran. Chicas, me rapo tres veces por su amistad. Con amigas como ustedes siento que puedo atravesar cualquier cosa.
Pollito de fiesta
Mail que le mandé a mi médica el jueves a la tarde:
Hola Elsa! Al final me saqué sangre hoy. Hoy es mi fiesta de egresados y tengo muchas muchas muchas ganas de ir! ¿Están subidos a mi historia clínica ya los resultados?
¿Estoy super mega neutropénica? Me siento bien. ¿Qué me decís? Gracias, un beso!Mail que me contestó:
(Estar neutropénico es tener los neutrófilos muy bajos. Si están muy bajos hay que suspender la quimio y tomar medidas para estar lo más alejado posible de un potencial contagio de cualquier cosa.) O sea que ir a bailar no es una posibilidad! Qué genia que es mi médica. Desde el primer día me instó a tomarme todo con mucha tranquilidad, a hacer vida normal, a no volverme loca.. Me ayuda a desdramatizar mi enfermedad.
Para ser completamente sincera, debo admitir que este mail lo leí una vez vuelta de la fiesta de egresados. O sea que medio que me fui sin saber cómo estaba realmente. Pero me sentía bien, muy bien. Y en realidad hasta el jueves a la tarde había hecho vida normal todos los días (incluyendo ir a la facu, estar en contacto con mucha gente, andar en bondi o subte). Sentí que si había podido hacer todo eso tranquilamente, (y quizá estando neutropénica), los riesgos de contagio no iban a ser mucho mayores sólo por ir a la fiesta.
Así que me fui! Y me alegro porque me divertí mucho. Al día siguiente me desperté con mis amigas en casa (se quedaron dos a dormir) y me enteré que mis análisis habían dado bien. Genial.
Estoy vestida de colores flúo porque era la consigna, y en el brazo por si no llegan a apreciarlo del todo, tengo un tatuaje casero, que me hizo una compañera con marcador negro y mucho amor. Es un pollo con bonete y abajo dice "Party chicken". Espectacular.
Se la acabo de mandar por mail a mi hematóloga.
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