26 de mayo de 2012

Apio verde for me


Porque uno no se cura de un cáncer y cumple 24 años todos los días.
(Lo amarillo es el pollito que iba arriba de la torta).

Vuelta a las pistas e hiperactividad extrema

Tenía medio abandonado el blog, y no porque quisiera, sino simplemente porque ESTOY A FULL. Desde hace unas semanas que mi vida es un torbellino, pero un torbellino lindo, lleno de actividades.
Es como si toda la fuerza y ganas de hacer cosas que no tuve en estos meses de enfermedad me hubieran vuelto todas juntas, haciéndome juntarme con amigos todo el tiempo, andar en bici como loca (?), salir de noche, hacer mil programas!

El sábado pasado me fui a andar en bici con una amiga. A la tarde me tomé un café con otra. Me junté a cenar con una tercera, y después me fui al cumpleaños de un amigo. De ahí nos fuimos todos a bailar. Y eso fue sólo un día.

Sin ir más lejos, este post lo estoy escribiendo infructuosamente desde hace muchos días.

Me pone re contenta sentir que mi vida volvió a la normalidad y básicamente tener la libertad de hacer todo lo que quiera. Que no es poca cosa.

Casi que diría que es todo.

Hace un tiempo y estando en plena quimioterapia, salí un día sola. Una amiga hacía una presentación y me mandé a verla. Volví a casa en colectivo de noche. Me dio una felicidad tan grande poder moverme en colectivo sola... Indescriptible. Sentir libertad, sentirme NORMAL. Tomarme un colectivo con normalidad no estaba muy dentro de las posibilidades en ese entonces.

Eso me hizo pensar en la independencia. Más bien en la DEPENDENCIA, que es algo que pesa mucho estando enfermo. El continuo depender de otro, tener que pedir ayuda, no poder valerse por uno mismo. Si quiero ir a la psicóloga tener que pedir que me lleven en auto. Si tengo que ir a algún lugar, pensar si tendrá escaleras y si me costará subirlas... Sobran ejemplos.

No tiene nada de malo pedir ayuda, de hecho está bien hacerlo, y supongo que también a los seres queridos los hace felices poder ayudar y sentir que alivian la pena del enfermo. Y está bárbaro, pero bueno, a veces uno simplemente quiere ir en colectivo a ver a su amiga. Aunque ir en auto sea 10 veces más cómodo. Porque andar en colectivo da sensación de NORMALIDAD. Y esa sensación es impagable.



La foto que les debía de los rollers.. (Volver a las pistas diurnas)

Volver a las pistas (nocturnas!)

Me faltaría agregar alguna foto en bici, porque sería muy representativa de lo que están siendo mis fines de semana últimamente. Pero no encuentro, así que los invito a mirar la foto de los rollers, y sustituirlos mentalmente por una mountain bike. (las calzas y la cara de felicidad son iguales).

¿Listo? Bueno, seguimos. Como les decía me agarró la locura ciclista CON TODA. Estoy yendo todos los fines de semana a andar religiosamente, ya sea con una amiga o sola. Me hace super bien, genero endorfinas, hago ejercicio, aprovecho para recorrer la ciudad... Me encanta. Hasta estoy considerando empezar a ir a trabajar en bici, aunque no me animo todavía.

Cuando estaba en tratamiento "soñaba" con poder salir a andar en bici, y decreté que era algo que iba a empezar a hacer en cuanto me curara. A ver, no es que si estás en quimio no podés hacer nada de esfuerzo físico, quizá sí se puede, pero en las últimas quimios yo me puse muy anémica y no daba ir desperdiciando pulmones por ahí.

Pero bueno, eso ya pasó. Con ustedes, polli ciclista.

Ah! Claramente estoy bloggeando porque está nubladísimo, si no estaría bicicleteando por ahí!

¿¿¿ALGUIEN DIJO POLLO CICLISTA???