20 de diciembre de 2011

Chau quinta, chau

Ayer tuve la quinta quimio, así que puedo oficialmente decir que estoy más cerca del final que del principio :)
Me llevé 20 mil cosas para leer pero al final tuve tantas visitas que casi no toqué nada. Como siempre vino mi madrina, firme junto al pueblo. También pasaron mis tíos postizos y Carolandia.

Le conté a todas las enfermeras de mi PET exitoso y todas me festejaron. Volví a recordarles que para la quimio # 8 llevo cotillón y una me dijo que de hecho Andrea, mi amiga loca, hizo exactamente lo mismo para su última quimio. Claro, entre locas... Mi madrina ya dispuso que para la última sesión lleva unos anteojos con luces.
Mientras hablábamos de eso pensé que en realidad tendría que haber caído con gorro de Papá Noel para esta quimio, como para festejar el regalito de Navidad adelantado. Lamenté no haberme avivado antes.

Mi hematóloga pasó a saludarme como siempre y esta vez directamente me enchufó un abrazo de felicitación por el PET. Su única recomendación médica fue que vaya pensando en las vacaciones que me tengo que tomar entre quimio y quimio de enero. Me recomendó irme a la playa y volver para cada sesión. Voy a decir una vez más que mi médica es lo más grande que hay.

Cuando llegó Carola mi mamá aprovechó para salir a comprar panes dulces a una confitería cercana. Y así volvió:

La muy loca de camino consiguió un gorro de Papá Noel. También accedió a mi pedido de cosas ricas y me trajo sandwichitos y medialunas. Y bueno che, me dio hambre de vuelta.

Ahí estamos Caro y yo entrándole a los sandwichitos:
Con el gorro puesto, por supuesto.


UNA MENOS!!!!