18 de enero de 2012

Pollo bronceado

Ayer volví de mi tan deseado descanso en el mar. Me vino 10 puntos desenchufarme y alejarme de la ciudad.
Mis tres actividades básicas consistieron en: comer, dormir y tomar sol. ¡Buena terapia! Engordé un poco y me saqué el look de vampiro. Un éxito. Gracias Madri, Carlos, Tommy y Michu. Son lo máximo.

Los pacientes tenemos conocimientos que a veces los médicos no tienen. Partiendo de esta premisa esta semana desarrollé una pollo lista para el bienestar del paciente oncológico. Comparto:

- DESCANSE: escápese a algún lugar tranquilo. Rodéese de excelente compañía, de esa que lo hace reír y sentir bien. Duerma la siesta, preferentemente con el ruido del mar de fondo. Tome sol. Disfrute de un buen atardecer. Apague las luces de la casa y vea las estrellas. Juegue. Si está en la costa argentina, le recomiendo un buen daytona que lo teletransporte a los 12. A mi me funcó. 

-ALIMÉNTESE BIEN: nada como una semana a pura picada, sándwiches, asado, rabas y papas fritas para devolverlo a la vida. 

- NO DESCUIDE LA GLUCEMIA: Ante la duda, manténgala en linea con waffles, helados, cubanitos rellenos de dulce de leche, tortas, colaciones y facturas. 

-TOME MUCHO LÍQUIDO: licuados de día, cerveza, vino y cuba libre de noche.

Pollo le garantiza felicidad y tiene fotos para probarlo. 




Y se guarda dos de yapa:

No pude resistirme...

¿Pollo o lechón? Usted elija, ya escuchó todo lo que comí