31 de diciembre de 2011

Chau 2011

Por si todavía no tenía suficientes ganas de que se termine el 2011, esta Navidad me encontró con una gastroenteritis viral de la san puta, con visita a la guardia el 25 incluida. Fantástico. Me sentí peor que en cualquier quimioterapia. Y después estuve una semana a arroz y gelatina.

Pero eso ya pasó y hoy estoy lista para decirle chau al 2011 y recibir al 2012 con los brazos abiertos.
El 2011 pasará a ser el año en que perdí a mi papá y me agarré un cáncer.
El 2012 va a ser el año en que me cure del cáncer.
Es una buena etiqueta. Eso, más recibirme, más muchas otras cosas buenas.

Tan bueno creo que va a ser este año que me fui a comprar una bombacha fucsia. (En Argentina está la cábala de usar bombacha rosa para Año Nuevo, porque supuestamente "trae suerte").
Como yo me propongo tener un 2012 increíble, opto por la bombacha  fucsia, que al menos en mi cabeza es un rosa al extremo.

Este 2012 lo recibo de fucssssia y bailando con mis amigas.

¡Feliz 2012 para todos!



Salió publicado en el diario hace unos días en el diario y me hizo reír. Es Tute diciéndome que me anime a usar más el sombrero.