18 de febrero de 2013

La verdad de la milanesa

Como blog que se propone rescatar con énfasis todas aquellas pequeñas posibilidades de felicidad, parches de dicha y remansos de alegría, vale la pena mencionar que, durante mi quimioterapia,
- no me indispuse
- ni me tuve que depilar
- y me bronceé mucho más rápido

¿Quién dijo que estaba todo perdido?

Gracias Pipi por hacerme acordar.