Es todo muy raro. Me siento perfectamente bien, pero estoy enferma. Mañana empiezo un tratamiento que me va a curar, pero que asusta un poco. ¡De a ratos me da más miedo la cura que la enfermedad! La quimioterapia me puede dejar debilucha, puede joderme las venas, hacer que se me caiga el pelo y capaz complicarme la fertilidad. Pero me va a sacar de encima este cáncer. Es muy raro.
Voy a mentalizarme bien, y concentrar todas mis energías en imaginar que ése suero que me pasan es lo mejor que me pasó en la vida. Que me va a curar. Que es fantástico.
Hace unos días conocí a una chica que tuvo exactamente lo mismo que yo. Hoy está muy bien, ya curada. Me compartió algo que escribió relatando su experiencia y hay una frase particular que me gustó mucho: a partir de un determinado momento ella empezó a jugar con imaginar que por el suero le pasaban todas las cosas que le gustan. Coca cola, chizitos, etc. Gracias Vicky, yo mañana voy a proyectar que me están pasando un café con leche. O unas medialunas, o un buen cuba libre, por qué no.
Más que miedo o angustia tengo un terrible lío en la cabeza. Por ejemplo, el lunes a la mañana estaba participando en una entrevista laboral, y a la tarde tenía que ir a buscar las órdenes de internación para llevar a autorizar a mi obra social. Muy raro. Y en la entrevista me hacían hablar de una experiencia difícil que me haya tocado vivir. Hablé de una situación difícil, y en mi cabeza pensaba: Difícil es saber que tengo cáncer y estar acá, poniéndole onda! No pasé la entrevista, por suerte. Todavía no sé cómo voy a reaccionar a la quimio y si voy a poder estar en un trabajo fijo. Fui más que nada por la experiencia de aprendizaje.
A mí me gusta creer que mi vida va a seguir medianamente igual durante el tratamiento. Pero la verdad que no sé. Todo es un gran no sé, porque cada persona reacciona distinto a la quimoterapia, entonces nadie puede garantizar qué me va a pasar a mí. Estos días me la pasé diciendo: "Iré viendo". Iré viendo qué hago con la carrera, el pelo, el trabajo, mis ganas de hacer cosas. Iré viendo. No voy a pensar lo peor ni tomarme esto en joda.
Iré viendo con mucha tranquilidad, fe y fuerza. Y en la medida de lo posible, sin dejar de ser yo. Eso significa, una chica torpe y muy risueña. Espero no aflojar, y no ser muy cagona. Y también expresar cuando me sienta mal, y descargar.
De todas formas sé que en la mínima que me empiece a deprimir va a saltar el ejército de amigos y gente linda que tengo a intentar hacerme feliz. No lo dudo un segundo. Ya bastante bien me están haciendo sentir.
Bueno, dejo de escribir y me voy a armar la lista de música pum para arriba que me pienso llevar mañana. Por lo pronto, muchas canciones que me hacen acordar a mi intercambio es España y que me representan momentos muy felices.
Allá vamos.