26 de enero de 2012

La psico

Resulta que yo ya era loca antes de que me agarrara cáncer. Por eso cuando me enteré ya estaba yendo a la psicóloga, o la psico loca como me gusta llamarla. 
En la sesión en la que le conté de mi linfoma me entere que ella en realidad es psico-oncóloga. Buena casualidad!! No tenía la menor idea, de hecho, ni siquiera sabía que existía esta especialidad. 
Paso una frase que me dijo la psico loca en esa primera sesión y se me quedó grabada en el cerebro:
"Un cáncer no es para sufrirlo, es para superarlo."

Muy de acuerdo. 

Genial

El lunes a la noche me agarró un dolor insufrible en la boca del estómago y corrí a buscar una pastilla que me lo calmara. Y cuando digo "corrí a buscar" en realidad me refiero a "desperté a mi mamá". Sí, lo admito.
Me dio una pastilla, me la tomé y me acosté a dormir. Anduve bien.
A la mañana siguiente nos dimos cuenta de que me había tomado una pastilla para el colesterol...
Buen placebo.

25 de enero de 2012

Séptima señoras y señores!


Y llegó la anteúltima sin demasiadas novedades salvando que:
- me redujeron un poco la medicación porque bajé algo de peso. Cuando la residente de hematología me preguntó si había bajado de peso le contesté un SEEE con boca completamente llena de galletita. Fue un poco irónico.
- como modificaron un poco la dosis las drogas tardaron bastaaante en llegar, así que me fui bastante más tarde.
- me recontra morí de frío. Afuera hacían casi 40°C de sensación térmica y de a ratos adentro yo estaba con vestido, calzas, medias y buzo. Y tapada con frazada. (?)
-cuando volví a casa le dije a mi hermana que me iba a tirar en la cama a descansar "10 minutitos". Los alargué 3horas y 50 minutitos más.

Oficialmente planeando en el cotillón de la última quimio. ¿Porque saben qué?
LA PRÓXIMA ES LA ÚLTIMA

23 de enero de 2012

Ponete flojita

El momento del pinchazo del catéter es el único "doloroso" de la quimioterapia. Es cuando me pinchan el mogul, digamos. Es una sensación medio rara. Duele, pero se pasa rápido. Después tengo la aguja puesta todo el tiempo y ni la siento. Pero el momento inicial, en el que viene la enfermera y me lo pincha no es mi favorito ni por casualidad.

Respirá hooooondo, te dicen. Y pinchazo. A todo esto, nunca entendí para qué a uno se le pide que respire hondo frente a situaciones dolorosas. En fin. Intento comportarme como una persona adulta y valiente pero nunca me sale del todo. Por lo general me tensiono toda y muchas veces incluso inflo los cachetes. A veces se me mueven los pies en lo que supongo es un esfuerzo corporal de descargar tensión por un lugar que no comprometa la zona del mogul.

Y ahí es cuando la enfermera me dice: "pasa que te tensionás mucho.. Tenés que tratar de estar flojita".

Y ahí es cuando me acuerdo de la depiladora. Señora lectora, usted lo sabe. La depiladora te dice: ponete flojita mame. Y no se si le pasa a usted señora, pero yo pienso por dentro: Y, estoy intentando negra, pero la verdad es que me estás untando cera caliente y tirando de todos los pelos del cuerpo. De a ratos se me complica relajarme. Quizá si pusieras algo de música y tomáramos algo... (bueno, mentira, esta última parte no).

A lo que voy es: Y sí. Me cuesta ponerme flojita señoras. Sepan disculpar.

22 de enero de 2012

Fe de erratas


Como casi comunicadora social me siento en la necesidad moral de corregir mi post anterior "El poder y el cáncer". Informaciones posteriores indicaron que Cristina Fernández de Kirchner nunca padeció cáncer, lo cual me obliga a bajarla de mi lista de líderes sudamericanos que padecen esa afección.

Ya que estoy aprovecho;
Queridísima Presidenta:
                                 Me alegro infinitamente de que no esté enferma y le deseo la mejor de las reuperaciones post-quirúrgicas. Le pido un favor: si tiene a sus encargados de comunicación por ahí cerca, pégueles un buen tirón de orejas. No se jode con el cáncer. No creo que lo hayan hecho de mala fe. Nadie le va a extirpar una glándula con fines políticos. Pero podrían haber sido más prudentes.
 Cuando quiera puedo aceptar sus disculpas. Me puede encontrar por acá.
     Sin más, la saluda atentamente,
    Polli

21 de enero de 2012

Se me bajan los rojos

Volví de la playa y tuve que hacerme una transfusión de vuelta. El análisis de sangre reveló que tenía un hematocrito de 18. (Cantidad de glóbulos rojos en sangre).  Los valores normales para mujeres van de 37 a 47%, así que bien merecida la tenía.  ¡Con razón me costaba subir escaleras!  Mamá médica dijo:  "no entiendo como podés estar parada con ese hematocrito".  

Como esta transfusión me la avisaron con anticipación, me la tomé mucho mejor. Aunque tardó mil horas.
Aprendí que leer un libro o ver tele son técnicas mucho más eficientes para que pase el tiempo, mucho más que dedicarse a mirar el goteo...  Pacientes oncológicos allá afuera: consíganse buenos libros. Y traten de no mirar excesivamente la sangre. Si pueden evitar también que sus madres hagan analogías de la sangre con comidas quizá se ahorran alguna imagen visual desagradable, y una posterior aversión a algún alimento. Que te digan que "te están enchufando una hamburguesa" o que lo que te están pasando "tiene la densidad de un puré" puede darte unas mínimas náuseas y sacarte las ganas de comer eso en toda tu vida. 

Un pensamiento y una torpeza:
- mientras estaba en la sala de espera de hemoterapia, rodeada de gente que iba a donar sangre, me dieron unas pequeñas ganas de abrazar y felicitar a todos los donantes. 
- cuando me llamaron por mi nombre entendí cualquier cosa y me metí en un cuartito en el que no me tenía que meter. Cuando la enfermera vino a buscarme me estaba pesando, tranquilísima.

Dos días después de la transfusión me siento mucho mejor. Cuando salí del hospital ya me sentía mejor. Las dos unidades de sangre, más las terribles papas fritas con las que me premié me dieron mucha nafta. 




18 de enero de 2012

Pollo bronceado

Ayer volví de mi tan deseado descanso en el mar. Me vino 10 puntos desenchufarme y alejarme de la ciudad.
Mis tres actividades básicas consistieron en: comer, dormir y tomar sol. ¡Buena terapia! Engordé un poco y me saqué el look de vampiro. Un éxito. Gracias Madri, Carlos, Tommy y Michu. Son lo máximo.

Los pacientes tenemos conocimientos que a veces los médicos no tienen. Partiendo de esta premisa esta semana desarrollé una pollo lista para el bienestar del paciente oncológico. Comparto:

- DESCANSE: escápese a algún lugar tranquilo. Rodéese de excelente compañía, de esa que lo hace reír y sentir bien. Duerma la siesta, preferentemente con el ruido del mar de fondo. Tome sol. Disfrute de un buen atardecer. Apague las luces de la casa y vea las estrellas. Juegue. Si está en la costa argentina, le recomiendo un buen daytona que lo teletransporte a los 12. A mi me funcó. 

-ALIMÉNTESE BIEN: nada como una semana a pura picada, sándwiches, asado, rabas y papas fritas para devolverlo a la vida. 

- NO DESCUIDE LA GLUCEMIA: Ante la duda, manténgala en linea con waffles, helados, cubanitos rellenos de dulce de leche, tortas, colaciones y facturas. 

-TOME MUCHO LÍQUIDO: licuados de día, cerveza, vino y cuba libre de noche.

Pollo le garantiza felicidad y tiene fotos para probarlo. 




Y se guarda dos de yapa:

No pude resistirme...

¿Pollo o lechón? Usted elija, ya escuchó todo lo que comí



9 de enero de 2012

Vivan las inyecciones

Hoy me hice otro análisis de control y mis glóbulos no dieron super bien, pero tampoco super mal. Están bajos, tanto los blancos como los rojos, y me los van a levantar con inyecciones que estimulan la médula.
Hoy me encuentro amando esta decisión médica. ¿Por qué? Porque tenía miedo de que me quisieran hacer otra transfusión...
Vivan las inyecciones entonces.
Otro ejemplo más de los funcionamientos raros de mi mente avícola.

Ah! Ya me puedo ir a la playa. Pollo al maaaaaaaaaaaaaaaaar! A comer rabas y tomar sol entre quimios. Gracias Elsa. (mi hematóloga).
Mi mamá me acaba de decir que tengo buen aspecto. Claro, comparando con mi comportamiento deprimente de esta mañana estoy fantástica. (no poder caminar 200 metros por el hospital sin frenarme a descansar porque sentía que me moría).
Le contesté que es la felicidad.
Chau hospital, no te veo hasta la semana que viene.

Amor materno


37 grados de sensación térmica en la Ciudad de Buenos Aires y mi santa madre haciéndome salsa boloñesa, porque a la nena se le antojó. Mierda que me está malcriando. Mi falta de glóbulos mueve montañas.

Hoy es uno de esos días en que hace tanto, pero tanto, pero tanto calor, que hasta dan ganas de no comer con tal de no prender un artefacto. Pero ahí está Emilsita revolviendo la olla humeante. También trajo medialunas para merendar.

En mi defensa, yo pedí fideitos, ella redobló la apuesta y sugirió su salsa to- die - for, y bueno.. no me pude resistir.  Es una de esas cosas que pediría como última cena si me estuvieran condenando a muerte. La boloñesa de la vieja.

Gracias Mothership. Sos lo máximo.

5 de enero de 2012

Ay sexta, fuiste medio fea

Ayer tuve mi sexta sesión de quimio y no fue muy linda que digamos. No quiero asustar ni ser pesimista, pero a la vez quiero dejar un testimonio fidedigno de lo que es mi tratamiento, para todos aquellos que tienen Anthony allá afuera y quieren saber de qué se trata la cuestión. Así que ahí va, con sinceridad total:

Arranqué medio con la pata izquierda, con un asquito más allá del habitual. Sin ganas de comer y con muuuchos deseos de irme a casa rápido. (Sin hambre = primer síntoma peligroso y anormal en mi persona)
Debo admitir que acercándome al final del tratamiento cada vez tengo menos ganas de ir a las sesiones y de ponerle onda. Pienso en Oncología y en los sueros y me da "asquito". Es cierto también que los efectos de la quimioterapia son acumulativos, y si bien anduve muy bien hasta ahora, es normal tener síntomas para las últimas sesiones. Pero bueno, ya casi estamos!!!

En estos últimos días antes de la sexta quimio anduve MUY cansada, sin fuerzas, maréandome cuando caminaba, agitándome al subir dos escalones.. Con dolores de cabeza muy fuertes en cuanto hacía pequeños esfuerzos físicos. (Por ejemplo, subir una escalera y sentir que literalmente me latía el cerebro). Yo culpaba a mi eterna presión baja, pero los análisis de sangre que me hicieron ayer confirmaron que en realidad estaba super anémica. Claro, ahora que lo veo, tiene sentido. Anemia=pocos glóbulos rojos= subo dos escalones y me quedo sin aire.

La quimioterapia en definitiva mata a las células de rápido crecimiento, y eso incluye a las células cancerígenas, a los glóbulos blancos, los rojos, las plaquetas, y más o menos todo lo que crece rápido!

Resulta que no era simplemente una anciana de presión baja a la que le hacía mal el calor. Simplemente tenía la mitad de los glóbulos rojos que una persona normal. Me avisaron que me iban a tener que hacer una transfusión para levantarlos... Y me amargué. Si me daba "asquito" el suero de la quimio se imaginarán el que me provocaba pensar en sangre ajena entrando a mi cuerpo.. (ya sé que es una mariconeada, pero en ese momento la perspectiva de que me pinchen con una aguja más gruesa, me inserten un sachet de sangre ajena e irme a mi casa mucho más tarde me angustió). Sí, resulta que de a ratos soy un pollo llorón. Lo admito.

Durante la quimio me levanté para ir al baño dos veces y la sensación fue HORRIBLE. Me sentí como si hubiera corrido una maratón. Taquicardia, agitación, muchísima dificultad para respirar. Todo por haber hecho dos pasos! La verdad que me asusté. Estaba en la cama con dificultad para respirar y me dio mucha impresión. Sentirme tan mal por hacer un esfuerzo mínimo. Y mariconeé una vez más. Lo bueno fue que, mágicamente, sentí deseos de que me hicieran esa transfusión. Qué loco cómo funciona la mente... Un poquito de miedo bastó para cambiar mi sensación respecto a la sangre.

Así que una vez terminada la quimio, me pasearon en silla de ruedas hasta Hemoterapia, donde me hicieron la transfusión. Al lado mío había un señor haciéndose diálisis, lo cual me sirvió para poner en perspectiva mi mariconeada...

Por suerte los médicos de ese sector fueron todos divinos y me hicieron sentir bien. Es increíble lo que le cambia a uno como paciente la dulzura o no dulzura con la con la que lo tratan los profesionales de la salud. La más mínima sonrisa, chiste o gesto dulce te puede hacer una diferencia enorme. Por eso llevo chocolates cada vez que tengo sesión de quimio. Para seguir manteniendo dulces a las enfermeras... Ganamos todos.

Terminada la transfusión me sacaron en silla de ruedas como para que no me canse caminando. Debo destacar que mi madre no es una buena conductora de sillas. No sé si era la emoción porque me estaba yendo (ya eran las 5 de la tarde) o simplemente su torpez natural, pero no fue, digamos, el viaje más suave del mundo.

La transfusión sirvió, hoy ya me siento muchísimo mejor. Siento que, literalmente, me inyectaron oxígeno a las venas. Mañana tengo que ir a sacarme sangre para ver cómo viene mi evolución.. Y si hace falta hacer alguna transfusión extra, o no. ¡Crucen los dedos que me quiero ir a la playa! Sin pinchazos ni sachets de de sange extra!

Y bueno, de la sexta les debo la foto. Me había llevado los anteojos de sol para mostrar felizmente que me iba a la playa entre medio de las quimios, pero los problemitas de entre medio me sacaron todas las ganas de retratar el momento. Sepan disculpar.

¿Igual saben qué? La próxima es la # 7, la anteúltima. JA. Ya falta casi nada y eso me pone contenta. Chau sexta mala, chau.   : )

2 de enero de 2012

Hay que reírse más

No lo escribí yo, pero lo encontré en internet y me pareció lindo. 
Atención lectores ácidos! Este post puede llegar a acercarse demasiado a la autoayuda. 

La risa y la salud están estrechamente unidas. No es ningún secreto que la risa es un método muy natural de levantar el ánimo y mejora el estado físico del cuerpo humano. 

Los estudios muestran que la risa relaja los músculos tensos, reduce la producción de hormonas que causan el estrés, rebaja la presión de la sangre, y ayuda a incrementar la absorción de oxígeno en la sangre. 

El humor tiene valor como recurso terapéutico, incluso aunque no cambie las cosas de forma permanente. Es una cualidad que permite percibir la experiencia jocosa aun cuando las condiciones de la vida son adversas. El sentido del humor es una capacidad natural de la especie humana que hace la vida más rica, placentera y deseable.

Ahora entiendo por qué siempre tengo la presión por el piso.. Me río demasiado.




1 de enero de 2012

El poder y el cáncer


Hace unos días se anunció que Cristina Fernández de Kirchner padece un cáncer de tiroides, por lo cual tendrá que ser intervenida quirúrgicamente. Así pasa a integrar la lista de líderes sudamericanos que padecemos o hemos padecido cáncer. Empezando desde arriba y de izquierda a derecha: Hugo Chávez, Fernando Lugo, Inácio Lula, Dilma Rousseff, Cristina Fernández y  Polli.

Entre las fotitos también podría haber puesto a Uribe, quien sufre una "queratosis precancerosa" (primer fase del cáncer de piel, que lo obliga a usar protección solar de muy alto factor). No lo puse porque su cáncer es medio raro y la verdad es que me alteraba la proporción entre hombres y mujeres, pero valga la mención. 

Conmocionado por la afección de su par argentina, y siempre fiel a su discurso antiimperialista, Chávez anunció públicamente que cree que Estados Unidos podría estar induciéndole cáncer a los líderes sudamericanos. 

“¿Sería extraño que (Estados Unidos) hubieran desarrollado una tecnología para inducir el cáncer y nadie lo sepa hasta ahora y se descubra esto dentro de 50 años?, no lo se sólo dejo la reflexión, pero esto es muy muy extraño”.

Lo reflexioné dos segundos y llegué a la misma conclusión que un lector del diario digital que consulté. El amigo opinó: "Este señor sí que fuma de la buena".