Hoy me hice otro análisis de control y mis glóbulos no dieron super bien, pero tampoco super mal. Están bajos, tanto los blancos como los rojos, y me los van a levantar con inyecciones que estimulan la médula.
Hoy me encuentro amando esta decisión médica. ¿Por qué? Porque tenía miedo de que me quisieran hacer otra transfusión...
Vivan las inyecciones entonces.
Otro ejemplo más de los funcionamientos raros de mi mente avícola.
Ah! Ya me puedo ir a la playa. Pollo al maaaaaaaaaaaaaaaaar! A comer rabas y tomar sol entre quimios. Gracias Elsa. (mi hematóloga).
Mi mamá me acaba de decir que tengo buen aspecto. Claro, comparando con mi comportamiento deprimente de esta mañana estoy fantástica. (no poder caminar 200 metros por el hospital sin frenarme a descansar porque sentía que me moría).
Le contesté que es la felicidad.
Chau hospital, no te veo hasta la semana que viene.
Querido Embrioncito, hacia mucho que no venía a tu blog. Ya sé que te vas a la playa y nosotros nos estamos yendo a Bariloche - sin conexión fácil, por lo tanto te dejaré sin abracitos semanales hasta la vuelta...
ResponderEliminarNada de desanimar - nunca, nunquinha, jamás, never, de jeito nenhum!!
Disfrutá de la playa mientras yo disfrutaré del fresquito. Te quiero y nos vemos a la vuelta.
me encantó!!!
ResponderEliminarMery te lo mereces por tanto que das.
ResponderEliminarDisfruta como vos sabes hacer de las ricas rabas... obviamente al provencial, no??
saludos
luchi serra.
Gracias Frango y Luchi!!!! Al final comí rabas, pero con limón! :) Un beso grande!
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