30 de diciembre de 2012

Pendiente

Antes que nada quisiera pedir perdón por tanto abandono, últimamente ando tan loca y tan a las corridas que casi no tengo tiempo de sentarme a escribir tranquila.

Me quedaba pendiente escribir acerca de este momentote feliz:

(IMAGINE UNA FOTO DE MI PERSONA, SONRIENTE, CON TOGA Y BIRRETE, DICIENDO UN DISCURSO DESDE UN ATRIL)

Me gradué y me tocó dar el discurso en nombre de los alumnos. Fue un momento tan genial que aun hoy, varias semanas después sonrío de solo recordarlo. Lo voy a recordar toda la vida. No puedo creer que hablé en frente de una multitud sin morir de miedo, que pude tirar chistes y hablar seriamente y decir todo lo que quise. No puedo creer lo rápido que pasó el tiempo, como mejoró todo tan rápido, y como llegué a ese instante con el que tanto soñé: el día en que recibí mi título.


Una de las primeras cosas que le pregunte a mi médica el día de mi diagnóstico fue si me iba a poder recibir en diciembre. Mi mamá dice que le pregunté si se me iba a caer el pelo, pero no es cierto, lo recuerdo perfectamente,  eso me lo explicó ella sola. Yo quise saber si el linfoma era algo genético (?) , si me iba a curar, cuándo podía empezar la quimio y si iba a poder terminar la facultad a fin de año. Hoy lo pienso y fue una pregunta bastante ridícula, porque realmente: qué importaba si me recibía en diciembre, en marzo, en julio, o si incluso me recibía ese año o algún otro. Eso no tenía nada de relevancia en ese momento vital, pero bueno, fue lo que me salió.

Al final no me recibí en diciembre, sino en marzo siguiente, y fue un momento glorioso.

Recibir mi título fue confirmar todo ese esfuerzo y ponerle un moño a toda la carrera.

Volviendo al discurso, entre otras cosas, tuve la oportunidad de agradecerle a mis compañeros todo el  apoyo que me dieron mientras estuve enferma.

Y ya es hora de hacer un agradecimiento general, extensivo a todos los demás.
A lo largo de mi tratamiento me sentí muy querida y pude experimentar los gestos de cariño más lindos del mundo. Es cierto que las situaciones difíciles sacan lo mejor y lo peor de la gente. De mi linfoma yo me llevo un sinfín de gestos de gente muy conocida, de gente relativamente conocida y de gente completamente desconocida que me llenaron de energía y cariño y me endulzaron el recorrido amargo de la quimioterapia.

Así que acá va mi agradecimiento para todas esas personas lindas allá afuera. No quiero dar nombres porque me voy a olvidar más de uno, y tampoco es mi idea. Sólo quisiera contarles los gestos que me hicieron sentir bien, y que siento que pueden ayudar a alguien que esté atravesando un cáncer.
Todos redundan en el hecho de que me hicieron sentir querida. Y el amor sana.

Hay miles de formas de acompañar a alguien que está enfermo, y van todas por ese lado. Yo, por mi parte, rescato cada mail de preocupación, de aliento, de preguntar cómo andaba. Cada persona que me vino a visitar a la quimio. El gesto de mi amiga que estaba lejos pero se anotaba en su agenda cada vez que me tenía que sacar sangre. Los videos llenos de amigos  conocí en España y que me  me pasaron en clase con la complicidad de toda el aula. El video del cantante italiano que me consiguió una amiguísima. TODOS LOS REZOS. Sé que hay gente que ni conozco que rezó por mi. TODAS LAS BUENAS VIBRAS Y PENSAMIENTOS POSITIVOS. Tengo una medalla que me regaló un desconocido cuya esposa tuvo cáncer. Nunca lo conocí y me la hizo llegar a través de una amiga. Cómo una amiga de mi mamá que me hizo shiatsu y acupuntura a lo largo de todo el tratamiento. La amiga que me regaló una bolsa llena de maquillajes, para los días en los que me sintiera fea. Ella también se ofreció para reemplazarme en el comedor de Cáritas. Quienes me llevaron a la playa y se encargaron de malcriarme. Los que me ayudaron a estudiar cuando no tenía ganas de nada. Las que me ayudaron a sentirme linda. Los que no se asustaron con mi caída de pelo, que festejaron mis chistes negros y que incluso me hicieron chistes negros. Los que me trataron con normalidad...
Y sé que me estoy olvidando de miles de cosas.

Pero hay infinitas formas de ayudar a alguien que tiene cáncer, cosas que capaz ni siquiera tienen que ver con la enfermedad en sí, si no más bien en acompañar desde el lugar que puede cada uno.

Ah, y una última aclaración: lo sé porque me pasó, y estuve de ambas lados. Muchas veces conocemos a alguien que está pasando por una situación difícil y medio que queremos dar una palabra de aliento, pero nos sentimos desubicados porque la conocemos poco, o sentimos que vamos a molestar. Me ha pasado, y habiendo estado del otro lado, juro que los gestos que más me conmovieron fueron todos los que vinieron de gente que no me lo esperaba ni ahí.  Del que me mandó un mail diciendo: no te quiero molestar, no somos muy amigos, pero sabé que sé lo que te pasa, y lo siento mucho, y espero de corazón que estés bien.

Esos fueron los mejores. Porque de la gente de fierro uno ya sabe qué esperar. Y después lo confirma y los sigue eligiendo toda la vida. Pero los que uno no se espera... son los mejores.

Así que mi humilde pollo consejo es: ante la duda, tire buena onda! Siempre que sea con respeto y buena onda, va a caer bien.

Gracias a todos los que me acompañaron en estos meses.

Pollo agradecido.








11 de octubre de 2012

Como quien no quiere la cosa.

Y así como si nada, un día como cualquier otro, encontré la frase que le da sentido a todo este blog.



La escritura es una forma de terapia. Vaya si lo sabré.

30 de septiembre de 2012

Deformación paciental

De la misma forma en la que los profesionales a veces sufren deformación profesional, creo que los pacientes (o EX-pacientes:) sufrimos DEFORMACIÓN PACIENTAL.

Les cuento por qué. Más de una vez me hallé mirando con detenimiento a una persona y pensando:
Qué buenas venas que tiene...                  

(?)

8 de septiembre de 2012

Sí, qué tal, le habla el Cuco.

Ayer volví llorando de la peluquería. Bueno, en realidad técnicamente esperé a haber entrado en casa para largarme a llorar. Me fui a emprolijar el pelo y hacerme un corte más cortito y "canchero" y salí sintiéndome un cuco. Un c-u-c-o!!! De pronto me vi con todos los pelos parados y me espanté.  Me quedó horrible. Me los bajé como pude y corrí las 5 cuadras que separan la peluquería de mi casa.

Me sentí bastante boluda llorando por eso, pero a la vez saqué cuentas y concluí que vengo sintiéndome fea desde febrero, que fue cuando mi caída de pelo se hizo bien notoria. Febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio y agosto son más de 6 meses. 6 meses es demasiado tiempo para sentirse fea.

Es raro, quisiera que mi pelo vuelva a la normalidad tan rápido como mi vida. (que avanzó más rápido!). No me refiero a tenerlo largo hasta la cola como antes, obvio que no. Más bien un pelito a la altura del mentón, más femenino!!!! Siento que mi cáncer casi que ya es historia antigua, pero mi cabeza de varoncito me sigue persiguiendo. Un peinado que me hace sentir fea, que me inhibe, que no me representa. ¡Que no va con mi onda!

Mientras tanto todo el mundo me dice que me queda bien el pelo corto, que no es raro, que tiene onda, que como tengo cara "linda" me queda bárbaro y toda una sarta de cosas buena onda que:
A- me cuesta creer
B- aunque las crea, la que no está conforme con su aspecto soy yo, y la que tiene que llevar este pelo de varoncito adonde sea que vaya SOY YO. Y no hay peor crítico que uno mismo, lo sé bien.

En fin, reconozco que ahora que me lo peiné todo para el costado como estaba antes ya no es tan trágico, y que de hecho la gente apenas percibe que me corté el pelo, confirmando mi exageración lunática y lo innecesario de mi llanto. Y ni hablar de que simplemente debería agradecer que estoy curada, pero qué se le va a hacer. Ayer me sentí así.

Hoy una amiguísima en ánimos de consolarme me leyó este fragmento del libro Tokyo Blues, de Murakami.


"La  miré de arriba abajo. Ella se quitó las gafas de sol. Entonces la reconocí. Era una estudiante de primero que había visto varias veces en Historia del Teatro II. El cambio de peinado era tan radical que al principio no la reconocí.
—¡Vaya! Antes de las vacaciones llevabas el pelo hasta aquí. —Señalé unos diez centímetros por debajo de los hombros.
—En verano me hice la permanente. ¡Fue horroroso! ¡Me sentaba fatal! Pensé en suicidarme.¡Era  horrible! Parecía  un  ahogado con  un  montón de  algas enrolladas  alrededor  de  la  cabeza. Total, ya que pensaba morirme, en mi desesperación decidí raparme. Así estoy más fresca. —Se pasó la mano por su nuevo corte de pelo y después me sonrió.
—Te favorece —le dije mientras comía el resto de la tortilla—. A ver, mira hacia ese lado. 
Ella se puso de perfil y permaneció inmóvil unos cinco segundos.
—Sí. Te sienta muy bien. Tienes la forma de la cabeza bonita. Y las orejas también.
—A mí también me lo parece, la verdad. Me dije: «¡Venga, rápate! No te  sentará tan mal». Pero a  los chicos no les  gusta. Dicen  que  parezco un alumno  de  primaria, que  es como si  me hubiesen metido en un campo de concentración... y esas estupideces. ¿Por qué a los hombres os gustan tanto las mujeres con melena? ¡Sois unos fascistas! ¿Por qué pensáis que las chicas con el pelo  largo son elegantes, dulces y femeninas? Yo conozco a unas doscientas cincuenta  mujeres con el pelo largo que son de lo más vulgar.
—A mí me gustas más así —le dije.
No mentía. Por lo que recordaba, con el pelo largo era una chica muy normalita. En cambio, la que estaba sentada  frente a  mí  destilaba vida  y frescura  por cada uno de  sus poros, como si fuera
un animalito que acabara de irrumpir en el mundo para recibir la primavera. Sus pupilas se movían
como si tuvieran vida propia, riendo, enfadándose, asombrándose, conformándose. Hacía mucho  
tiempo   que   no   veía   un  rostro   tan   expresivo,   y   me   quedé   unos   instantes   mirándola 
impresionado."


Ja, qué caricia al alma. Y a la calva.
Gracias amiga, sos hermosa. Gracias Murakami, esa chica suena bien guapa.

18 de agosto de 2012

Actualizando

Sólo contarles que ya puedo usar hebillas. ¡Qué rápido que pasa el tiempo!

6 de agosto de 2012

Revisando mails

El otro día caí por casualidad en un mail viejo que me hizo reír mucho. Le contaba a mi entonces novio como me había desmayado un día que me habían sacado sangre. Esto fue mucho antes del linfoma. Resulta que hasta no hace tanto, yo era una chica medio boba que se desmayaba cada vez que le sacaban sangre. Era más fuerte que yo. No había vez que no me cayera redonda.


Bueno, entre tanta quimio y transfusión y repetición de pinchazo.. de eso también me curé.

:)

12 de julio de 2012

Good news

Ayer fui a ver a mi médica y volví con buenas nuevas:
Mi PET está bien. El ganglio que me preocupó resultó ser nada más que un chiquito atrevido sin demasiada importancia. Está apenas inflamado, de una forma no preocupante, y ni siquiera se condice con los ganglios que tenía inflamados hacia el fin de mi tratamiento. Probablemente esté así porque hace poco estuve muy engripada..


Así que: GOOD NEWS.

Próximo control de sangre: noviembre.
Próximo PET: entre diciembre y febrero. 

Iuhuuuuuuu!
En el medio mi médica me halagó mi nueva cabellera.
Yo le conté que estoy saliendo mucho y compensando mis 6 meses de encierro.
Ella me felicitó.Mi mamá me llenó de besos.
Y todos fuimos felices como Rita Hayworth.







8 de julio de 2012

QUIERO BLANCO

Querida Mery: mil disculpas por la demora en darte la buena información: el PET está bien.  Es muy similar al anterior, con algún gangliecito que no termina de borrarse, pero solo corresponde repetirlo en 3 o 4 meses.

Mi PET está bien.

Debería estar contenta. Y lo estoy. Pero essssssse fucking gangliecito.. me da un poquito de  miedo. No me gusta, me angustia y quisiera hacerlo desaparecer por arte de magia.
Leí este mail en el trabajo e inmediatamente llamé por teléfono a mi mamá.

Madre me recordó que en estas cosas no hay blanco o negro, estos estudios con imágenes dependen mucho del análisis del médico, y que básicamente no me preocupe al pedo cuando mi médica me dijo QUE MI PET ESTÁ BIEN. 
Pero bueno, a mi me gustaría un BLANCO BLANCO.

Un: tu PET está perfecto. Chau, estás curada, nos vemos en un año.
Principalmente porque yo en mi cabeza percibo a mi linfoma como un capítulo completamente cerrado, como una victoria, un hito, una anécdota. O al menos me gusta verlo así.


¡Pero no!

Y ese gangliecito me derriba un poco esa construcción mental, y me recuerda que hay que seguir atentos, que quizá este no es un capítulo COMPLETAMENTE CERRADO, o que sí lo es, pero va a haber que seguir controlando muuuy de cerquita los próximos meses.

No sé bien por qué, pero en mi cabeza yo me imaginaba que el próximo PET iba a ser mucho más adelante. En realidad NADA INDICABA QUE TENÍA QUE HACER MUCHO MÁS ADELANTE, me lo imaginé yo, porque sí, porque así lo proyecté. Porque en realidad nunca me senté a charlar un plan de lo que va a ser el próximo año con mi médica, básicamente porque es difícil que alguien te asegure qué es lo que va a pasar de acá a un año. Se va viendo según la evolución de cada paciente...

Y eso, para una persona ansiosa como yo, es malísimo. 

Pero bueno, el miércoles me junto con mi médica a charlar mejor qué representa ese ganglio atrevido, y para que me diga que no sea una loca ansiosa. :)

Después les cuento.

Ah! Parece que tenemos mogul para rato!

1 de julio de 2012



Sólo contarles que volví a usar crema de enjuague. 
Y que en la foto estoy intencionalmente despeinada, para mostrar el alcance de mi cabellera. Normalmente está más prolijita. Y ahora que mi amiga Caro me regalo una crema de peinar va a estar MÁS prolijita aún. Gracias querida.

Bueno, ya que estoy también cuento que el martes que viene me hago mi PET de control. En realidad me lo tenía que hacer la semana pasada, pero un fuerte resfriado provocó que me lo pospusieran cautelarmente. (No vaya a ser que tenga ganglios inflamados, y eso salga en el PET y nos asustemos al pedo). A todo esto, ya me pasé olímpicamente de la fecha en la que me tendría que haber limpiado el mogul por última vez, así que: qué bueno que es este martes... Me colgué mal!

Aprovechando el espacio, paso a contar que hace dos semanas tuve una fiesta de mi facultad (festejo de los 20 años de existencia de la facultad de comunicación de la Austral) y me puso muy contenta charlar con mis profesores y compañeros. Contarles que estoy re curada, que terminé la carrera, conseguí trabajo y estoy bárbara. Ver cómo se pusieron contentos ellos fue genial también. En mi facultad estaban todos al tanto de mi Hodgkin, y fueron super contemplativos cuando tuve que correr la fecha de algún parcial por las quimios. En general fueron todos muy amorosos y se preocuparon, así que fue muy lindo volver a encontrarlos con buenas nuevas.


Ya que estamos acá, no me voy sin decirles que hoy anduve más de tres horas arriba de una bicicleta, pedaleando literalmente por toda la Ciudad de Buenos Aires, junto a un grupo de bici amantes geniales que se autodenominan Masa Crítica. Es increíble cómo la bicicleta me genera endorfinas. Mañana no me voy a poder mover, pero ¿quién me quita lo bailado? 24 kms en bici señoras y señores.  Ja!


Bueno, me voy en serio. Hasta pronto queridos televidentes!



20 de junio de 2012

¡Otra de pelo!


Ya había subido esta foto al blog, pero una amiguísima hermosa me armó esta especie de publicidad y me encantó. Especialmente porque no puedo evitar relacionar el mensaje con lo que me anda pasando con el pelo, que no es mucho, pero viene a cuento. (Y por supuesto, no es que yo sea muy perspicaz, claramente mi amiga eligió esta frase porque hizo la misma relación). Es una invitación a no esconderme, a salir, a sentirme linda y segura más allá de mi pelo de varoncito.  Que, dicho sea de paso, cada vez está menos varonil. Me está creciendo rapidísimo! Con sólo decirles que ya me hago la raya! Sísí, me peino y me ha-go-la-ra-ya. ¿Qué tul? La gente que no me ve por dos semanas me vuelve a encontrar y se sorprende.

Sí chicas, crece muy rápido.

Estoy chocha con mi peluquín. Claramente es un estilo que jamás elegiría, pero bueno, por lo pronto ya no me siento un cuco. Mientras tanto la gente me dice que me queda mejor corto y les pido por favor que dejen de mentirme en la cara porque eventualmente van a lograr que me lo crea, y qué es eso de andar engañando a jóvenes forzosamente pelicortas...

El único problema es que está tan largo como desprolijo. Como está creciendo, tengo pelos cortos asomando irreverentemente por todos lados, y algunos pelos largos desubicados también.  Me encuentro frente al dilema de querer ir a emprolijarlo a la peluquería y con  miedo a que me corten de más.

Las mujeres siempre detestamos cuando el peluquero se entusiasma y corta más de lo expresamente permitido. Es un vicio profesional muy común, y un miedo muy instalado también. (Pido disculpas por el sexismo de referirme sólo a la preocupación femenina, no es cuestión de discriminar, sino de evitar el horrible: "las personas", "la gente", o el nefasto "todos y todas".)

Una cosa es que te corten de más cuando tenés el pelo largo, pero con el pelo tan corto... ¿Volver a ser un kiwi???  Mmmm riesgoso. En fin, veremos..  Por lo pronto, voy a dejar que crezca un poco más.

Mientras tanto, y con la ilusión de poder consolar a alguna otra chica pelicorta allá afuera, agrego fotos de mujeres con el pelo cortito y simplemente bellísimas.










Entiendo que estas chicas son particularmente diosas y que CUALQUIER COSA les quedaría bien. Pero bueno, vienen bien, especialmente si me lee una argentina, porque acá casi que no se ven chicas con cortes tan distintos..


Un poco de inspiración pelicorta.

28 de mayo de 2012

Volver al comedor

El martes pasado volví a un lugar muy querido al que no iba hace bastante tiempo. Es un comedor para hombres indigentes en el que ayudo desde hace varios años. Cinco, para ser más exactos. Así que algunos de los voluntarios y señores que están ahí dentro me conocen desde los 19 años. Hay gente que quiero mucho.
Cuando arranqué la quimioterapia tuve que suspender las idas al comedor porque no estaba como para levantar ollas y subir escaleras, pero más allá de eso ni daba ir a ayudar estando inmunodeprimida.
Así que volver el martes me dio mucha felicidad.

Rescato dos situaciones.

-MARÍAAAAAAA, BIENVENIDAAAAA!
- Gracias, gracias!!!! :)
- Conque te curaste!!!
- Síiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!
- Y te recibiste???!
- Síiiiiiiiiiiiiiii. Diganme licenciada.
-Y conseguiste trabajo!!!!!!!!
-Síiiiiiiiiiiiiiiiii, no lo puedo creer.
- ¿¿¿¿¿¿Y tenés novio???????
......
- Todo no se puede, viejo!!!!!

Esos fueron los voluntarios interrogándome en grupo en cuanto llegué.  Después tuve los comentarios de los señores que no podían creer mi nueva cabellera. Entre muchas cosas me dijeron que me parecía a Laura Escalada, la mujer de Piazzolla. Me pareció re simpático hasta que la googlé.


26 de mayo de 2012

Apio verde for me


Porque uno no se cura de un cáncer y cumple 24 años todos los días.
(Lo amarillo es el pollito que iba arriba de la torta).

Vuelta a las pistas e hiperactividad extrema

Tenía medio abandonado el blog, y no porque quisiera, sino simplemente porque ESTOY A FULL. Desde hace unas semanas que mi vida es un torbellino, pero un torbellino lindo, lleno de actividades.
Es como si toda la fuerza y ganas de hacer cosas que no tuve en estos meses de enfermedad me hubieran vuelto todas juntas, haciéndome juntarme con amigos todo el tiempo, andar en bici como loca (?), salir de noche, hacer mil programas!

El sábado pasado me fui a andar en bici con una amiga. A la tarde me tomé un café con otra. Me junté a cenar con una tercera, y después me fui al cumpleaños de un amigo. De ahí nos fuimos todos a bailar. Y eso fue sólo un día.

Sin ir más lejos, este post lo estoy escribiendo infructuosamente desde hace muchos días.

Me pone re contenta sentir que mi vida volvió a la normalidad y básicamente tener la libertad de hacer todo lo que quiera. Que no es poca cosa.

Casi que diría que es todo.

Hace un tiempo y estando en plena quimioterapia, salí un día sola. Una amiga hacía una presentación y me mandé a verla. Volví a casa en colectivo de noche. Me dio una felicidad tan grande poder moverme en colectivo sola... Indescriptible. Sentir libertad, sentirme NORMAL. Tomarme un colectivo con normalidad no estaba muy dentro de las posibilidades en ese entonces.

Eso me hizo pensar en la independencia. Más bien en la DEPENDENCIA, que es algo que pesa mucho estando enfermo. El continuo depender de otro, tener que pedir ayuda, no poder valerse por uno mismo. Si quiero ir a la psicóloga tener que pedir que me lleven en auto. Si tengo que ir a algún lugar, pensar si tendrá escaleras y si me costará subirlas... Sobran ejemplos.

No tiene nada de malo pedir ayuda, de hecho está bien hacerlo, y supongo que también a los seres queridos los hace felices poder ayudar y sentir que alivian la pena del enfermo. Y está bárbaro, pero bueno, a veces uno simplemente quiere ir en colectivo a ver a su amiga. Aunque ir en auto sea 10 veces más cómodo. Porque andar en colectivo da sensación de NORMALIDAD. Y esa sensación es impagable.



La foto que les debía de los rollers.. (Volver a las pistas diurnas)

Volver a las pistas (nocturnas!)

Me faltaría agregar alguna foto en bici, porque sería muy representativa de lo que están siendo mis fines de semana últimamente. Pero no encuentro, así que los invito a mirar la foto de los rollers, y sustituirlos mentalmente por una mountain bike. (las calzas y la cara de felicidad son iguales).

¿Listo? Bueno, seguimos. Como les decía me agarró la locura ciclista CON TODA. Estoy yendo todos los fines de semana a andar religiosamente, ya sea con una amiga o sola. Me hace super bien, genero endorfinas, hago ejercicio, aprovecho para recorrer la ciudad... Me encanta. Hasta estoy considerando empezar a ir a trabajar en bici, aunque no me animo todavía.

Cuando estaba en tratamiento "soñaba" con poder salir a andar en bici, y decreté que era algo que iba a empezar a hacer en cuanto me curara. A ver, no es que si estás en quimio no podés hacer nada de esfuerzo físico, quizá sí se puede, pero en las últimas quimios yo me puse muy anémica y no daba ir desperdiciando pulmones por ahí.

Pero bueno, eso ya pasó. Con ustedes, polli ciclista.

Ah! Claramente estoy bloggeando porque está nubladísimo, si no estaría bicicleteando por ahí!

¿¿¿ALGUIEN DIJO POLLO CICLISTA???

4 de mayo de 2012

Y la Dra. diceeee

Querida Mery: vi tus estudios y están perfectos. Felicidades.
Pienso que podemos hacer un nuevo PET TC para junio/julio.

Estudios NORMALES señoras y señores. Me lo imaginaba, porque me siento super bien, pero la confirmación garpa!



1 de mayo de 2012

Envidia

Disculpame, ¿Te puedo hacer una pregunta? ¿Vos cómo hiciste para que te vuelva a salir? Porque a mí se me cayó y nunca me volvió a crecer....

(Mi portero pelado envidiando mi nueva y frondosa cabellera). Me hizo reír mucho.

29 de abril de 2012

Medio vaso vacío o medio vaso lleno.

  • Lo malo de no tener pelo es que, en distintos grados, parecés un pibe. Esto se puede neutralizar bastante con ropa femenina y un poco de maquillaje. La clave es sentirse linda. 
  • Lo malo de no tener pelo es que das un poco de look de loca de mierda. La clave está en actuar como una persona medianamente seria.
  • Lo malo de no tener pelo es que los aros te quedan un poco graciosos. Sobretodo los grandotes. 
  • Lo malo de no tener pelo es que te entra friíto por el cuello. 


  • Lo bueno de no tener pelo es que tardás 30 seg. reloj en bañarte.
  • Lo bueno de no tener pelo es que no necesitás crema de enjuage
  • ni peine
  • ni secador de pelo.
  • Lo bueno de no tener pelo es que no importa si te bañás de noche o de día, porque nunca te vas a ir a dormir con el pelo mojado.
  • Lo bueno de no tener pelo es que un día de lluvia y humedad no hace que se te infle el pelo.
  • Lo bueno de no tener pelo es que es ampliamente más fresquito en verano.
  • Lo bueno de no tener pelo es que te da licencia para vestirte más locamente. Total, ya no tenés pelo.

A simple vista pareciera ser que hay más puntitos en la segunda columna.

25 de abril de 2012

Hello vida nueva

Imagine una foto de mi persona, con cara de mucha locura y felicidad, blazos desplegados en forma de alas, rollers, y Rosedal de fondo....

Blogger sigue sin dejarme subir fotos.

Rolling chicken
El domingo fui a andar en rollers. En realidad volví a andar en rollers es la palabra adecuada, porque es algo que hacía a modo de hobby y que tuve que suspender durante la quimio. Me puso muy contenta volver a las pistas. Sentir que me da el cuerpo y que todo va volviendo a la normalidad. 

Mientras rolleaba divisé a una chica con un pañuelo en la cabeza que andaba despacito. Me imaginé que estaba haciendo quimio, o había recién terminado. Quizá nada que ver, pero es la impresión que me dio. La de una chica que estaba en quimio e igual fue a andar como pudo. Y me dieron ganas de aplaudirla y hablarle, pero se me escapó antes de que pudiera hacer cualquiera de las dos. Me quedé con las ganas y la duda.

Working Chicken
Resulta que desde ayer soy un pollo trabajador!!! Conseguí trabajo, no puedo creerlo. Había tenido una entrevista antes de irme de viaje y pensé que me había ido para la mierda. Volví el viernes de vacaciones. El lunes siguiente hablé con la chica que me entrevistó y me preguntó: ¿Podés arrancar mañana? Pfffffff, y ahí estaba, a las 9 de la mañana del martes, yendo en subte al centro. AL TRABAJO. Lo repito muchas veces y en mayúsculas porque todavía me cuesta un poquito creerlo.

Mi vieja me hizo notar que arranqué a trabajar un 24 de abril. Seis meses exactos después de la primer quimio. (24 de octubre). 

Es una locura!!!! En 6 meses empecé y terminé el tratamiento, me recibí y empecé a trabajar. (?????). 

Marche un mensaje de esperanza para el que lo necesite: las cosas vuelven a estar bien rápidamente. 

MUY rápidamente. 

23 de abril de 2012

Recomendación médica

El día en que mi médica me dio mi diagnóstico de Hodgkin, entre muchas otras cosas, me contó que ella siempre le recomienda a sus pacientes que cuando se curan,  hagan un viajecito. A la playa o a cualquier otro lado, simplemente para desenchufarse, cambiar de aire, dejar atrás la quimio.

Y bueno, como paciente responsable que soy, no me quedó otra que hacerle caso...

(Imagine una foto de mi cara, con Barcelona de fondo). Blogger no me deja subirla!


Me fui  dos semanitas a recorrer España con mi vieja. A conocer lugares increíbles, aprender mucho, comer como cerdas, y básicamente divertirnos mucho.

Desde ya que me pareció la mejor recomendación médica hasta el momento. :)

Estando allá descubrí contenta que ya puedo caminar todo el día sin cansarme, o sea que mi cuerpo anda muy bien. Un día incluso alquilamos bicis, y estuve unas cuantas horas arriba sin problema.

Creo que ya puedo decir que mi pollo cuerpo volvió a la normalidad!

3 de abril de 2012

La quimio en fotos

Me quedaba pendiente subir las fotos que me fui sacando a lo largo de mis sesiones de quimioterapia. En general son alegres y "jodonas", y muestran las cosas que hacía para entretener mi tiempo mientras estaba enchufada. 

Aclaro que esta fue MI experiencia de quimioterapia, pero entiendo que para otros pacientes la experiencia no es  jocosa ni por asomo. Hay distintos cánceres, distintas drogas para curarlos, distintos efectos y distintos pacientes. Los síntomas que tengo yo puede no tenerlos el de al lado con exactamente las mismas drogas.

En fin, ojalá sirvan para que alguien allá afuera pueda perderle aunque sea un poquitito el miedo a la quimioterapia. Para mí no fue tan terrible. 


Tirando metal en la primera. La foto no me favorece mucho,
pero es graciosa. 




Cafecito y chocolate



No, te digo que la quimio no me saca el hambre!
Hamburguesita post quimioterapia. Igual reconozco que a medida
que fueron pasando las sesiones cada vez me puse más asquerosa.
Al principio podía comer durante las quimios, después ya me
daba mucho "asquito".  No náuseas, ASQUITO.
PD: ahora que miro acá parezco una calavera




Casi como en casa, mirando una peli con mi hermana :)



Leyendo el diario en la compu, bloggeando y tirando más metal.
Ahí ya tenía el cateter puesto y me era mucho más cómodo tener
las manos libres para hacer pelotudeces como estas.





Jugando con mi peluchito. Gracias Aldi!












Devorando revistas Oblogo.  Me las consiguió una amiguísima
que sabe que me encantan. Se las ingenió para mandar mails y
conseguirme la colección entera. El mejor regalo que me podrían
haber hecho, GRACIAS ANDY!!!!


1 de abril de 2012

Hola cabellera

Desde hace una semana que no uso más pañuelo. El pelo me empezó a crecer gradualmente, y me animé a mostrarlo, aunque esté re cortito. No me importa que parezco un pibe, si salgo intento maquillarme un poco y listo. Basta de esconderme.

Pienso que tengo más aspecto de loca de mierda que de enferma. (Pensando en la gente que no me conoce  y me ve por la calle, por ejemplo..)
Ahí estoy. 


Nota del editor: me río del "zoom manual" que aplica
mi vieja, que consiste simplemente en adelantarse unos pasos.

¿Ahora se entiende la expresión "pelo de kiwi"? ¡Es tan distinto de mi look de toda la vida! (Pelo larguíiiisimo).

Es gracioso que mi corte de varoncito me da licencia para ser más jugada con la ropa. Algo así como: "ya parezco re excéntrica por el pelo, qué me va a hacer vestirme más loca". Y me animo más.

No se sientan en la necesidad de consolarme porque estoy chocha con mi pelo. Pensé que no me iba a animar a salir al mundo así, y estos últimos días me hallé haciendo mil programas, saliendo, yendo a una entrevista de trabajo! Es tan distinto a lo que fueron mis últimos meses... Todo está volviendo a la normalidad, y a pasos agigantados.

Como en tantas otras ocasiones a lo largo de mi enfermedad, mis proyecciones mentales de lo que imaginé que iba a pasar suelen ser mucho más terribles de lo que al final termina sucediendo.

La entrevista laboral fue un golazo. Que me haya animado a ir así fue genial, y después comprobar que mi apariencia física no me va a impedir conseguir trabajo fue un gol aún mayor.

Al final yo me hago más drama que el resto de la gente.

Ah, y la frutillita irónica! Por primera vez en mi vida, tengo caspa...

¡Parece joda!


26 de marzo de 2012

Pollo licenciado

Con mucha alegría anuncio que desde hace unos poquitos días soy LICENCIADA EN COMUNICACIÓN SOCIAL. La semana pasada rendí mi último final, me fue bárbaro, y estoy muy pero muy contenta.

Porque estoy feliz con la carrera, porque siento que están pasando muchas cosas lindas juntas, y principalmente porque este linfoma atrevido no me truncó mi meta de llegar al título.

Pude seguir cursando y rindiendo finales, y descontando alguna mínima excepción de fechas que me otorgó la facultad, pude terminar la carrera como cualquier cristiano. Así que valga el mensaje para cualquiera que tenga un linfoma de Hodgkin allá afuera: se puede. 








Desde el día número 1 intenté tomarme mi enfermedad con la mayor normalidad posible, y eso implicó seguir estudiando. Nadie me obligó, ni me corrió para recibirme. Es una meta que me puse yo, y que estoy feliz de haber alcanzado. 

En mi primer charla con mi doctora, ella me explicó que la quimioterapia es muy distinta en cada persona. Me acuerdo textual de una frase: "Hay gente que se hace una sesión y tiene que faltar dos semanas al trabajo, y hay gente que sale de una sesión y se va a rendir un parcial".


Bueno, yo no fui tan loca como el del parcial, mi máximo fue haber rendido un final a la mañana siguiente de una quimio, y me fue mal. Jajajaja. Qué bronca que me dio...


Pero bueno, eso ya es historia, porque este pollo no da más finales!!!!


Nuevo capítulo, ahora sana y profesional.


 ¡Allá vamos!

17 de marzo de 2012

Soy un varoncito

Hace unos días que me empezó a crecer el pelo, muy de a poquito. El resultado fue que tenía una pelusa tenue en toda la cabeza, y los tres mechones locos que se la bancaron y no se cayeron nunca. Una visión bastante decrépita, como de señor que se resiste a aceptar que se está quedando pelado. Sólo que el señor todo este tiempo fui yo. 

A la luz de mi apariencia de viejo negador resolví cortarme los pocos mechones que me quedaron, así que oficialmente puedo decir que tengo una cabeza de kiwi. Y que parezco un pibe. Mientras espero a que me crezca más sigo usando pañuelo y miro fotos de cortes cortitos. En cuanto me crezca un poco más voy a la peluquería y me lo emparejo.



Ah, confirmada mi teoría!  Si fuera hombre me bañaría en tres minutos reloj!


V A C A C I O N E S

Levante las manos quien no se tiene que sacar sangre hasta dentro de un mes!

YOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Mi anemia va mejorando semana a semana y eso hizo que mi médica me de permiso para volver a controlarme dentro de un mes. Golazo! Hasta ahora y casi desde que empecé el tratamiento me venía sacando sangre, religiosamente, todas las semanas.

Igual en algún momento voy a tener que volver al hospital para que me limpien el catéter. (Mogul, para los amigos). Como ahora no está en uso, necesito que cada 40 días aproximadamente me pinchen y me pasen Heparina para evitar que se me formen coágulos. 

En realidad si quisiera ya me podría sacar el catéter, pero me lo voy a dejar un tiempito más. No me gustaría necesitarlo y no tenerlo puesto. Sin ir más lejos, en julio me tengo que repetir el PET, y para eso me tienen que pasar  un contraste endovenoso. Prefiero ir varias veces a que me limpien el mogul, antes que exponerme a la búsqueda de venas que requeriría ese pinchazo en el brazo. Como conté antes, es algo que me angustia. Así que supongo que me lo sacaré después de julio.

De todas formas, al día de hoy mi catéter me es completamente aproblemático. ¡Y pensar que antes de colocármelo proyectaba que  iba a vivir tapándolo con remeras grandes! Lo pienso y me causa gracia, qué naba. Desde el principio el mogul estuve aireado y libre.  Al que no le gusta, ¡Que no mire!





Fulera, fulera!

En estas últimas semanas tuve que renovar el pasaporte y el registro de conducir. Temí que para las fotos me hicieran sacar el pañuelo, pero por suerte no me lo pidieron en ninguno de los dos trámites. Igual con sin pañuelo las fotos son de terror. En la del pasaporte estoy completamente ojerosa y decrépita y en la del registro parezco un títere de dedo. jajajaja.



Aclaro que lo cuento a modo anecdótico, no es algo que me moleste en absoluto. Esas fotos suelen ser de terror, y las mías simplemente no rompen la regla. Cuando me las mostraron me reí en voz alta enfrente de la gente que me las entregaba. 

Lo que sí me parece loco es pensar lo que va a ser mirarlas dentro de unos años. Porque mal que mal quedé inmortalizada con look oncológico. ¡Va a ser raro! El pasaporte dura 10 años. O sea que cuando lo tenga que ir a renovar, yo voy a tener casi 34. Y cuando mire mi foto va a haber pasado 10 años de mi cáncer.
Bueno, me hizo pensar..


5 de marzo de 2012

Los del 4ºA

Si bien estoy super contenta con los resultados de mi PET, al momento de enterarme no estallé en una explosión de alegría; más bien me relajé. Suspiré tranquila. Sentí como si me hubieran sacado una mochila de 200 kilos de la espalda. Si bien fue lindo, fue escuchar la confirmación de algo que, en el fondo de mi cabeza nunca dudé.

Las explosiones de alegría y de emoción me vinieron al ver las reacciones de la gente que me quiere. Eso sí que me movilizó, y vale más que cualquier parte médico. Me hicieron más bien que la noticia del PET en sí. Los gritos de alegría, los abrazos, las felicitaciones, los tragos que se tomaron a mi salud! Es todo muy lindo, me hacen dar cuenta que hay mucha gente que "sufrió" conmigo, y que ahora festeja conmigo.

Hace unos días me crucé con mi vecino del 4ºA. Es un viejito divino, uno de esos abuelos dulces, completamente abrazables. Lo mismo la mujer, una genia. Me conocen desde re chiquita, y la señora es de esos seres increíbles que te regala un: CADA DÍA ESTÁS MÁS LINDA NENAAAA, cada vez que te ve por un pasillo aunque vos estés decrépita, en pijama, ojerosa y despeinada.

Bueno, el otro día  me crucé a este vecino y le conté las buenas nuevas. Ellos hace muchos años tuvieron una hija con cáncer que se curó y ahora anda bárbaro. La alegría que me demostró éste señor cuando le conté que había terminado el tratamiento no se las puedo describir con palabras. Me hizo llorar de la emoción verlo tan contento. Indescriptible su cara y cómo me llenó de besos y felicitaciones. Me dijo re contento que le iba a contar a su mujer.

Unas horas después la tenía a la mujer tocándome el timbre con una mega caja de bombones... La tarjetita decía: Felicitaciones por tus resultados, ¡Fuerza María!

Faltan más seres humanos así.

Se podrán imaginar que los chocolates son lo último que me importa. Igual les voy a entrar como loca.

Cómo sigue el tema...

Si bien ya terminé mi tratamiento, por supuesto que me tengo que seguir controlando todo muy de cerca, especialmente porque mi médula todavía no volvió al nivel de producción normal de glóbulos. Si bien de a poco va mejorando, sigo anémica.  Así que mantengo los análisis de sangre semanales.

De todas formas, en líneas generales me siento bien. No me iría a practicar deporte ni hacer nada muy loco, mi cuerpo de pollo no está al 100 %, pero va queriendo...

Y bueno, tengo que hacerme otro PET de control en 6 meses.

29 de febrero de 2012

PET NORMAL



Mi estudio de fin de tratamiento dio normal, o sea, SANO.

O sea que, aparentemente, Y A  E S T Á.

Cést fini.

Al menos no más quimioterapia.

Se siente bien.

Me enteré el viernes pasado. En realidad dos días antes había espiado el resultado del estudio en internet y me llevé una sorpresa desagradable. El resultado no era definitivo, sino ambiguo. No se podía determinar que el cáncer se había ido del todo. Ver eso, junto a mis análisis de sangre que mostraban un incremento terrible de glóbulos blancos me hizo volver loca. Intenté llamar a mi médica y no la pude ubicar. Así que frikee como loca, y me agarré la contractura de mi vida.

Más tarde pude contactar a mi médica y ella me tranquilizó y me dijo que iba a ver el estudio personalmente. Un día después me confirmó que no había nada de que preocuparse. Mi estudio está bien.

En el entretiempo resolví patear para más adelante mi último examen final y dedicarme al disfrute de la contractura de cada músculo de mi cuerpo. No miento.  Me dolía tanto el cuello que la lluvia de la ducha me hacía mal. Me dolían los cachetes (?), las axilas (?), las piernas, los brazos, todo. Así de loca me puse.

Por suerte el mail de confirmación de que estaba todo bien tuvo el efecto inverso, y hoy puedo decir feliz que ya no me duele ponerme desodorante.

Y que, aparentemente, le ganamos al Hodgkin este, atrevido.

21 de febrero de 2012

La gran Remo

Si algo podemos destacar de mi internación es la anécdota de Remo. Me explico: en un determinado momento me llevaron desde la guardia a rayos para hacerme una radiografía. Me llevó un camillero en silla de ruedas porque no la hacía sola. Mientras el muchacho en cuestión empujaba mi sillita por el pasillo escuché unos gritos de mujer
- Remooooo. Remoooooo. Venga para acá. No se vaya. Remo. Remo! Remo!! REMO!!! Alguien agárrelo! No lo dejen salir. REMO!!!!
Todo detrás de mis espaldas. Me di vuelta y vi a la médica desesperada y a Remo que se hizo el pelotudo mal y se fue caminando como pancho por su casa.

Y así fue como presencié el escape de  un paciente psiquiátrico. Como experiencia de vida aprendí que, en caso de hallarme en una situación similar , lo mejor es hacerse el que no pasa nada, e irse caminando tranquilo.

Estando ya internada hace un rato, emboladísima y queriendo estar en casa le comenté a mamá que si no me largaban al segundo día iba a hacer la Gran Remo. Por suerte no fue necesario.

Vacaciones truncadas

La última quimio me pegó con toda. A lo largo de la semana pasada me fui sintiendo cada día peor. La sensación era de anemia: mucho cansancio, agitación, taquicardia... Llegué hasta el punto ridículo de tener el pulso aceleradísimo estando sentada leyendo. O de prepararme para ir a un cumpleaños, vestirme, salir de casa, y volverme antes de haber caminado una cuadra. No me daba el cuerpo para caminar más.

Eso fue el sábado a la noche. El domingo a la mañana mamá me llevó a la guardia del hospital. Ya desde hace unos días me venía diciendo que sería recomendable ir, pero yo me negaba. Como me tenía que sacar sangre el miércoles quise ver si aguantaba hasta ese día. Una estupidez por donde se lo mire.

Cuando llegué a la guardia y me sacaron sangre los resultados fueron de terror. No tenía casi glóbulos rojos, ni blancos, ni plaquetas. Así que el título de este post bien podría ser: Soy una pelotuda. Soy una pelotuda porque me dejé estar hasta un nivel preocupante, al pedo, por caprichosa. Aprendí mi lección.

Encima cuando me digné a ir al hospital fui pensando: "me pasan una transfusión y me voy a casa". No señor, me internaron para hacerme transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas y tenerme en observación. Claro, aparentemente la falta de plaquetas hacía que corriera riesgo de hacer un hematoma interno. (?) Miedooooo.
A su vez, como tenía dos glóbulos blancos con cincuenta, me hicieron poner un barbijo y no me quisieron hacer las transfusiones por el catéter. Claro, con tan pocas defensas si me lo usaban y se llegaba a infectar se hubiera armado un lío terrible, era mucho más seguro ir por el brazo.

Me había olvidado cuanto amo a mi mogul (el catéter). Se necesitaron varios intentos fallidos y un total de tres personas para poder ponerme una vía en el brazo. No miento, intervinieron la chica de hematología y dos enfermeros. Ay mis fucking venas... Temblé de miedo cuando tenía a un enfermero de cada lado, buscándome venas en ambos brazos. Es psicológico. Hay cosas que son mucho más "miedosas" y duelen más y que me las banco re tranqui. Pero la sensación de búsqueda de venas en el brazo me genera una angustia terrible. El guante que te atan en el brazo  para que se marquen las venas ya me pone mal. ¡Ni siquiera me da miedo el pinchazo! Es re chiquitito, el del catéter duele mucho más. Es el momento de búsqueda de venas que me da miedo. No sé si será por loca, o porque me hace acordar a las primeras quimios... Quién sabe.

Creo que nunca dormí peor en la vida. Cuando no me despertaba por mi cuenta me despertaba la enfermera que me tenía que controlar la temperatura, o sacar sangre, o dar una pastilla...

Por suerrrrte me dieron de alta al día siguiente, con la promesa de que me porte bien, me de mis inyecciones y vuelva a sacarme sangre el miércoles.

Hoy ya me siento muchísimo mejor. Y estoy FELIZ de estar en casa.
Nunca más me porto tan mal.

7 de febrero de 2012

La última, ladies and gentlemen!


De izquierda a derecha: madre loca, pollo loco, madrina loca.

Ayer tuve mi última quimio, y me resulta muy loco estar escribiendo estas palabras!!! Estoy feliz, feliz, y a la vez de alguna forma no terminé de caer. Como todo, mientras más veces lo repita y/o escriba más rápido lo voy a asimilar.  Mentalizarte que tenés cáncer es medio difícil, pero procesar tan poco tiempo después que no lo tenés más es BASTANTE loco también. 

¡No lo tengo más! No más drogas, cansancio, transfusiones, inyecciones, calores, caída de pelo y estar en el hospital todo el tiempo. No voy a extrañarlos. Aunque me quedan dos semanitas para despedirme de todo eso. Si bien tuve la última quimio ayer, los síntomas van a seguir por dos semanas supongo, hasta desaparecer. El pelo se me va a caer un poco más y quizá tenga  anemia y cansancio. Así que no es que me reincorporo completamente a mi vida normal ya.  Pero ey!, nada como la felicidad de SER LIBRE. Y sana. (Físicamente, mis problemas psicólogicos va a persistir siempre jajaja).

Tengo que volver al hospital el 22 de febrero para sacarme sangre y hacerme un PET. Es el mismo estudio que me hicieron en diciembre y que detecta células cancerígenas. Así que PET, allá vamos. 
PET o "CAT", como le dijo mi hermana ayer. ¿Cuando te hacés el CAT? (?) Se ve que en su cabeza el estudio era algo así como una mascota. Bien ahí Tulio!

¿Saben lo que es no volver al hospital hasta dentro de dos semanas? Un gol de media cancha. Ir al hospital todas las semanas ya era parte de mi vida.

La quimio de ayer fue bastante tranqui. Una vez terminada, y como para que no extrañe, me hicieron una transfusión de sangre. Lo bueno de esta es que no me mandaron a Hemoterapia, sino que me transfundieron en mi cuarto, lo cual fue más cómodo y rápido. También zafé de que me cambien la aguja. (En las anteriores, a la hora de transfundir me sacaban la aguja de la quimio y me ponían una más gruesa). Más nop. Cuando entró la técnica con la heladerita con sangre le pregunté si me estaba trayendo el almuerzo. (Ya sabía que no, pero me divertía el chistonto...). Ella me preguntó si tenía hambre.. La verdad que no. Para las últimas quimios perdí mi habilidad de comer estando enchufada. Me ganó el asco.

Así que la transfusión no fue muy terrible, de hecho, me alegro de que me la hayan hecho ayer. Mejor, me voy con los glóbulos pum para arriba y no vuelvo hasta dentro de dos semanas. 

Me divirtió particularmente la elección aleatoria de mi Ipod. Una de las canciones que me tiró dice que lo que no te mata te hace más fuerte. Sí señor.

El cotillón nos lo pusimos para el último suero. ¿Notaron mis "fuck you glasses"? Adjunto ampliación para que puedan apreciarlos.

El fuck you va para el Hodgkin eh! Todo bien con las enfermeras, son geniales.
In your face, Hodgkin!!!





2 de febrero de 2012

Sí al pañuelo

Mi caída de pelo ya es bastaaante evidente, motivo por el cual hace unos días empecé a usar pañuelo. Es raro, me miré en el espejo y por primera vez me vi realmente como alguien con cáncer. Justo cuando estoy a punto de terminar el tratamiento!
En realidad desde hace unas semanas podría haber empezado a usar pañuelo, pero hasta ahora no me había sentido en la necesidad.
Así que acá ando, sintiéndome una campesina ucraniana.
....
Buscando fotos de mujeres ucranianas con pañuelos para ilustrar mi percepción descubrí que
a- las ucranianas son muy lindas
b- gustan de protestar desnudas. (?)

No es exactamente lo que quería describir.

Se viene se viene se viene

Parece que este lunes tengo mi última quimiooooooooooooooooooooo

26 de enero de 2012

La psico

Resulta que yo ya era loca antes de que me agarrara cáncer. Por eso cuando me enteré ya estaba yendo a la psicóloga, o la psico loca como me gusta llamarla. 
En la sesión en la que le conté de mi linfoma me entere que ella en realidad es psico-oncóloga. Buena casualidad!! No tenía la menor idea, de hecho, ni siquiera sabía que existía esta especialidad. 
Paso una frase que me dijo la psico loca en esa primera sesión y se me quedó grabada en el cerebro:
"Un cáncer no es para sufrirlo, es para superarlo."

Muy de acuerdo. 

Genial

El lunes a la noche me agarró un dolor insufrible en la boca del estómago y corrí a buscar una pastilla que me lo calmara. Y cuando digo "corrí a buscar" en realidad me refiero a "desperté a mi mamá". Sí, lo admito.
Me dio una pastilla, me la tomé y me acosté a dormir. Anduve bien.
A la mañana siguiente nos dimos cuenta de que me había tomado una pastilla para el colesterol...
Buen placebo.

25 de enero de 2012

Séptima señoras y señores!


Y llegó la anteúltima sin demasiadas novedades salvando que:
- me redujeron un poco la medicación porque bajé algo de peso. Cuando la residente de hematología me preguntó si había bajado de peso le contesté un SEEE con boca completamente llena de galletita. Fue un poco irónico.
- como modificaron un poco la dosis las drogas tardaron bastaaante en llegar, así que me fui bastante más tarde.
- me recontra morí de frío. Afuera hacían casi 40°C de sensación térmica y de a ratos adentro yo estaba con vestido, calzas, medias y buzo. Y tapada con frazada. (?)
-cuando volví a casa le dije a mi hermana que me iba a tirar en la cama a descansar "10 minutitos". Los alargué 3horas y 50 minutitos más.

Oficialmente planeando en el cotillón de la última quimio. ¿Porque saben qué?
LA PRÓXIMA ES LA ÚLTIMA

23 de enero de 2012

Ponete flojita

El momento del pinchazo del catéter es el único "doloroso" de la quimioterapia. Es cuando me pinchan el mogul, digamos. Es una sensación medio rara. Duele, pero se pasa rápido. Después tengo la aguja puesta todo el tiempo y ni la siento. Pero el momento inicial, en el que viene la enfermera y me lo pincha no es mi favorito ni por casualidad.

Respirá hooooondo, te dicen. Y pinchazo. A todo esto, nunca entendí para qué a uno se le pide que respire hondo frente a situaciones dolorosas. En fin. Intento comportarme como una persona adulta y valiente pero nunca me sale del todo. Por lo general me tensiono toda y muchas veces incluso inflo los cachetes. A veces se me mueven los pies en lo que supongo es un esfuerzo corporal de descargar tensión por un lugar que no comprometa la zona del mogul.

Y ahí es cuando la enfermera me dice: "pasa que te tensionás mucho.. Tenés que tratar de estar flojita".

Y ahí es cuando me acuerdo de la depiladora. Señora lectora, usted lo sabe. La depiladora te dice: ponete flojita mame. Y no se si le pasa a usted señora, pero yo pienso por dentro: Y, estoy intentando negra, pero la verdad es que me estás untando cera caliente y tirando de todos los pelos del cuerpo. De a ratos se me complica relajarme. Quizá si pusieras algo de música y tomáramos algo... (bueno, mentira, esta última parte no).

A lo que voy es: Y sí. Me cuesta ponerme flojita señoras. Sepan disculpar.

22 de enero de 2012

Fe de erratas


Como casi comunicadora social me siento en la necesidad moral de corregir mi post anterior "El poder y el cáncer". Informaciones posteriores indicaron que Cristina Fernández de Kirchner nunca padeció cáncer, lo cual me obliga a bajarla de mi lista de líderes sudamericanos que padecen esa afección.

Ya que estoy aprovecho;
Queridísima Presidenta:
                                 Me alegro infinitamente de que no esté enferma y le deseo la mejor de las reuperaciones post-quirúrgicas. Le pido un favor: si tiene a sus encargados de comunicación por ahí cerca, pégueles un buen tirón de orejas. No se jode con el cáncer. No creo que lo hayan hecho de mala fe. Nadie le va a extirpar una glándula con fines políticos. Pero podrían haber sido más prudentes.
 Cuando quiera puedo aceptar sus disculpas. Me puede encontrar por acá.
     Sin más, la saluda atentamente,
    Polli

21 de enero de 2012

Se me bajan los rojos

Volví de la playa y tuve que hacerme una transfusión de vuelta. El análisis de sangre reveló que tenía un hematocrito de 18. (Cantidad de glóbulos rojos en sangre).  Los valores normales para mujeres van de 37 a 47%, así que bien merecida la tenía.  ¡Con razón me costaba subir escaleras!  Mamá médica dijo:  "no entiendo como podés estar parada con ese hematocrito".  

Como esta transfusión me la avisaron con anticipación, me la tomé mucho mejor. Aunque tardó mil horas.
Aprendí que leer un libro o ver tele son técnicas mucho más eficientes para que pase el tiempo, mucho más que dedicarse a mirar el goteo...  Pacientes oncológicos allá afuera: consíganse buenos libros. Y traten de no mirar excesivamente la sangre. Si pueden evitar también que sus madres hagan analogías de la sangre con comidas quizá se ahorran alguna imagen visual desagradable, y una posterior aversión a algún alimento. Que te digan que "te están enchufando una hamburguesa" o que lo que te están pasando "tiene la densidad de un puré" puede darte unas mínimas náuseas y sacarte las ganas de comer eso en toda tu vida. 

Un pensamiento y una torpeza:
- mientras estaba en la sala de espera de hemoterapia, rodeada de gente que iba a donar sangre, me dieron unas pequeñas ganas de abrazar y felicitar a todos los donantes. 
- cuando me llamaron por mi nombre entendí cualquier cosa y me metí en un cuartito en el que no me tenía que meter. Cuando la enfermera vino a buscarme me estaba pesando, tranquilísima.

Dos días después de la transfusión me siento mucho mejor. Cuando salí del hospital ya me sentía mejor. Las dos unidades de sangre, más las terribles papas fritas con las que me premié me dieron mucha nafta. 




18 de enero de 2012

Pollo bronceado

Ayer volví de mi tan deseado descanso en el mar. Me vino 10 puntos desenchufarme y alejarme de la ciudad.
Mis tres actividades básicas consistieron en: comer, dormir y tomar sol. ¡Buena terapia! Engordé un poco y me saqué el look de vampiro. Un éxito. Gracias Madri, Carlos, Tommy y Michu. Son lo máximo.

Los pacientes tenemos conocimientos que a veces los médicos no tienen. Partiendo de esta premisa esta semana desarrollé una pollo lista para el bienestar del paciente oncológico. Comparto:

- DESCANSE: escápese a algún lugar tranquilo. Rodéese de excelente compañía, de esa que lo hace reír y sentir bien. Duerma la siesta, preferentemente con el ruido del mar de fondo. Tome sol. Disfrute de un buen atardecer. Apague las luces de la casa y vea las estrellas. Juegue. Si está en la costa argentina, le recomiendo un buen daytona que lo teletransporte a los 12. A mi me funcó. 

-ALIMÉNTESE BIEN: nada como una semana a pura picada, sándwiches, asado, rabas y papas fritas para devolverlo a la vida. 

- NO DESCUIDE LA GLUCEMIA: Ante la duda, manténgala en linea con waffles, helados, cubanitos rellenos de dulce de leche, tortas, colaciones y facturas. 

-TOME MUCHO LÍQUIDO: licuados de día, cerveza, vino y cuba libre de noche.

Pollo le garantiza felicidad y tiene fotos para probarlo. 




Y se guarda dos de yapa:

No pude resistirme...

¿Pollo o lechón? Usted elija, ya escuchó todo lo que comí



9 de enero de 2012

Vivan las inyecciones

Hoy me hice otro análisis de control y mis glóbulos no dieron super bien, pero tampoco super mal. Están bajos, tanto los blancos como los rojos, y me los van a levantar con inyecciones que estimulan la médula.
Hoy me encuentro amando esta decisión médica. ¿Por qué? Porque tenía miedo de que me quisieran hacer otra transfusión...
Vivan las inyecciones entonces.
Otro ejemplo más de los funcionamientos raros de mi mente avícola.

Ah! Ya me puedo ir a la playa. Pollo al maaaaaaaaaaaaaaaaar! A comer rabas y tomar sol entre quimios. Gracias Elsa. (mi hematóloga).
Mi mamá me acaba de decir que tengo buen aspecto. Claro, comparando con mi comportamiento deprimente de esta mañana estoy fantástica. (no poder caminar 200 metros por el hospital sin frenarme a descansar porque sentía que me moría).
Le contesté que es la felicidad.
Chau hospital, no te veo hasta la semana que viene.