21 de febrero de 2012

La gran Remo

Si algo podemos destacar de mi internación es la anécdota de Remo. Me explico: en un determinado momento me llevaron desde la guardia a rayos para hacerme una radiografía. Me llevó un camillero en silla de ruedas porque no la hacía sola. Mientras el muchacho en cuestión empujaba mi sillita por el pasillo escuché unos gritos de mujer
- Remooooo. Remoooooo. Venga para acá. No se vaya. Remo. Remo! Remo!! REMO!!! Alguien agárrelo! No lo dejen salir. REMO!!!!
Todo detrás de mis espaldas. Me di vuelta y vi a la médica desesperada y a Remo que se hizo el pelotudo mal y se fue caminando como pancho por su casa.

Y así fue como presencié el escape de  un paciente psiquiátrico. Como experiencia de vida aprendí que, en caso de hallarme en una situación similar , lo mejor es hacerse el que no pasa nada, e irse caminando tranquilo.

Estando ya internada hace un rato, emboladísima y queriendo estar en casa le comenté a mamá que si no me largaban al segundo día iba a hacer la Gran Remo. Por suerte no fue necesario.

Vacaciones truncadas

La última quimio me pegó con toda. A lo largo de la semana pasada me fui sintiendo cada día peor. La sensación era de anemia: mucho cansancio, agitación, taquicardia... Llegué hasta el punto ridículo de tener el pulso aceleradísimo estando sentada leyendo. O de prepararme para ir a un cumpleaños, vestirme, salir de casa, y volverme antes de haber caminado una cuadra. No me daba el cuerpo para caminar más.

Eso fue el sábado a la noche. El domingo a la mañana mamá me llevó a la guardia del hospital. Ya desde hace unos días me venía diciendo que sería recomendable ir, pero yo me negaba. Como me tenía que sacar sangre el miércoles quise ver si aguantaba hasta ese día. Una estupidez por donde se lo mire.

Cuando llegué a la guardia y me sacaron sangre los resultados fueron de terror. No tenía casi glóbulos rojos, ni blancos, ni plaquetas. Así que el título de este post bien podría ser: Soy una pelotuda. Soy una pelotuda porque me dejé estar hasta un nivel preocupante, al pedo, por caprichosa. Aprendí mi lección.

Encima cuando me digné a ir al hospital fui pensando: "me pasan una transfusión y me voy a casa". No señor, me internaron para hacerme transfusiones de glóbulos rojos y plaquetas y tenerme en observación. Claro, aparentemente la falta de plaquetas hacía que corriera riesgo de hacer un hematoma interno. (?) Miedooooo.
A su vez, como tenía dos glóbulos blancos con cincuenta, me hicieron poner un barbijo y no me quisieron hacer las transfusiones por el catéter. Claro, con tan pocas defensas si me lo usaban y se llegaba a infectar se hubiera armado un lío terrible, era mucho más seguro ir por el brazo.

Me había olvidado cuanto amo a mi mogul (el catéter). Se necesitaron varios intentos fallidos y un total de tres personas para poder ponerme una vía en el brazo. No miento, intervinieron la chica de hematología y dos enfermeros. Ay mis fucking venas... Temblé de miedo cuando tenía a un enfermero de cada lado, buscándome venas en ambos brazos. Es psicológico. Hay cosas que son mucho más "miedosas" y duelen más y que me las banco re tranqui. Pero la sensación de búsqueda de venas en el brazo me genera una angustia terrible. El guante que te atan en el brazo  para que se marquen las venas ya me pone mal. ¡Ni siquiera me da miedo el pinchazo! Es re chiquitito, el del catéter duele mucho más. Es el momento de búsqueda de venas que me da miedo. No sé si será por loca, o porque me hace acordar a las primeras quimios... Quién sabe.

Creo que nunca dormí peor en la vida. Cuando no me despertaba por mi cuenta me despertaba la enfermera que me tenía que controlar la temperatura, o sacar sangre, o dar una pastilla...

Por suerrrrte me dieron de alta al día siguiente, con la promesa de que me porte bien, me de mis inyecciones y vuelva a sacarme sangre el miércoles.

Hoy ya me siento muchísimo mejor. Y estoy FELIZ de estar en casa.
Nunca más me porto tan mal.

7 de febrero de 2012

La última, ladies and gentlemen!


De izquierda a derecha: madre loca, pollo loco, madrina loca.

Ayer tuve mi última quimio, y me resulta muy loco estar escribiendo estas palabras!!! Estoy feliz, feliz, y a la vez de alguna forma no terminé de caer. Como todo, mientras más veces lo repita y/o escriba más rápido lo voy a asimilar.  Mentalizarte que tenés cáncer es medio difícil, pero procesar tan poco tiempo después que no lo tenés más es BASTANTE loco también. 

¡No lo tengo más! No más drogas, cansancio, transfusiones, inyecciones, calores, caída de pelo y estar en el hospital todo el tiempo. No voy a extrañarlos. Aunque me quedan dos semanitas para despedirme de todo eso. Si bien tuve la última quimio ayer, los síntomas van a seguir por dos semanas supongo, hasta desaparecer. El pelo se me va a caer un poco más y quizá tenga  anemia y cansancio. Así que no es que me reincorporo completamente a mi vida normal ya.  Pero ey!, nada como la felicidad de SER LIBRE. Y sana. (Físicamente, mis problemas psicólogicos va a persistir siempre jajaja).

Tengo que volver al hospital el 22 de febrero para sacarme sangre y hacerme un PET. Es el mismo estudio que me hicieron en diciembre y que detecta células cancerígenas. Así que PET, allá vamos. 
PET o "CAT", como le dijo mi hermana ayer. ¿Cuando te hacés el CAT? (?) Se ve que en su cabeza el estudio era algo así como una mascota. Bien ahí Tulio!

¿Saben lo que es no volver al hospital hasta dentro de dos semanas? Un gol de media cancha. Ir al hospital todas las semanas ya era parte de mi vida.

La quimio de ayer fue bastante tranqui. Una vez terminada, y como para que no extrañe, me hicieron una transfusión de sangre. Lo bueno de esta es que no me mandaron a Hemoterapia, sino que me transfundieron en mi cuarto, lo cual fue más cómodo y rápido. También zafé de que me cambien la aguja. (En las anteriores, a la hora de transfundir me sacaban la aguja de la quimio y me ponían una más gruesa). Más nop. Cuando entró la técnica con la heladerita con sangre le pregunté si me estaba trayendo el almuerzo. (Ya sabía que no, pero me divertía el chistonto...). Ella me preguntó si tenía hambre.. La verdad que no. Para las últimas quimios perdí mi habilidad de comer estando enchufada. Me ganó el asco.

Así que la transfusión no fue muy terrible, de hecho, me alegro de que me la hayan hecho ayer. Mejor, me voy con los glóbulos pum para arriba y no vuelvo hasta dentro de dos semanas. 

Me divirtió particularmente la elección aleatoria de mi Ipod. Una de las canciones que me tiró dice que lo que no te mata te hace más fuerte. Sí señor.

El cotillón nos lo pusimos para el último suero. ¿Notaron mis "fuck you glasses"? Adjunto ampliación para que puedan apreciarlos.

El fuck you va para el Hodgkin eh! Todo bien con las enfermeras, son geniales.
In your face, Hodgkin!!!





2 de febrero de 2012

Sí al pañuelo

Mi caída de pelo ya es bastaaante evidente, motivo por el cual hace unos días empecé a usar pañuelo. Es raro, me miré en el espejo y por primera vez me vi realmente como alguien con cáncer. Justo cuando estoy a punto de terminar el tratamiento!
En realidad desde hace unas semanas podría haber empezado a usar pañuelo, pero hasta ahora no me había sentido en la necesidad.
Así que acá ando, sintiéndome una campesina ucraniana.
....
Buscando fotos de mujeres ucranianas con pañuelos para ilustrar mi percepción descubrí que
a- las ucranianas son muy lindas
b- gustan de protestar desnudas. (?)

No es exactamente lo que quería describir.

Se viene se viene se viene

Parece que este lunes tengo mi última quimiooooooooooooooooooooo

26 de enero de 2012

La psico

Resulta que yo ya era loca antes de que me agarrara cáncer. Por eso cuando me enteré ya estaba yendo a la psicóloga, o la psico loca como me gusta llamarla. 
En la sesión en la que le conté de mi linfoma me entere que ella en realidad es psico-oncóloga. Buena casualidad!! No tenía la menor idea, de hecho, ni siquiera sabía que existía esta especialidad. 
Paso una frase que me dijo la psico loca en esa primera sesión y se me quedó grabada en el cerebro:
"Un cáncer no es para sufrirlo, es para superarlo."

Muy de acuerdo. 

Genial

El lunes a la noche me agarró un dolor insufrible en la boca del estómago y corrí a buscar una pastilla que me lo calmara. Y cuando digo "corrí a buscar" en realidad me refiero a "desperté a mi mamá". Sí, lo admito.
Me dio una pastilla, me la tomé y me acosté a dormir. Anduve bien.
A la mañana siguiente nos dimos cuenta de que me había tomado una pastilla para el colesterol...
Buen placebo.

25 de enero de 2012

Séptima señoras y señores!


Y llegó la anteúltima sin demasiadas novedades salvando que:
- me redujeron un poco la medicación porque bajé algo de peso. Cuando la residente de hematología me preguntó si había bajado de peso le contesté un SEEE con boca completamente llena de galletita. Fue un poco irónico.
- como modificaron un poco la dosis las drogas tardaron bastaaante en llegar, así que me fui bastante más tarde.
- me recontra morí de frío. Afuera hacían casi 40°C de sensación térmica y de a ratos adentro yo estaba con vestido, calzas, medias y buzo. Y tapada con frazada. (?)
-cuando volví a casa le dije a mi hermana que me iba a tirar en la cama a descansar "10 minutitos". Los alargué 3horas y 50 minutitos más.

Oficialmente planeando en el cotillón de la última quimio. ¿Porque saben qué?
LA PRÓXIMA ES LA ÚLTIMA

23 de enero de 2012

Ponete flojita

El momento del pinchazo del catéter es el único "doloroso" de la quimioterapia. Es cuando me pinchan el mogul, digamos. Es una sensación medio rara. Duele, pero se pasa rápido. Después tengo la aguja puesta todo el tiempo y ni la siento. Pero el momento inicial, en el que viene la enfermera y me lo pincha no es mi favorito ni por casualidad.

Respirá hooooondo, te dicen. Y pinchazo. A todo esto, nunca entendí para qué a uno se le pide que respire hondo frente a situaciones dolorosas. En fin. Intento comportarme como una persona adulta y valiente pero nunca me sale del todo. Por lo general me tensiono toda y muchas veces incluso inflo los cachetes. A veces se me mueven los pies en lo que supongo es un esfuerzo corporal de descargar tensión por un lugar que no comprometa la zona del mogul.

Y ahí es cuando la enfermera me dice: "pasa que te tensionás mucho.. Tenés que tratar de estar flojita".

Y ahí es cuando me acuerdo de la depiladora. Señora lectora, usted lo sabe. La depiladora te dice: ponete flojita mame. Y no se si le pasa a usted señora, pero yo pienso por dentro: Y, estoy intentando negra, pero la verdad es que me estás untando cera caliente y tirando de todos los pelos del cuerpo. De a ratos se me complica relajarme. Quizá si pusieras algo de música y tomáramos algo... (bueno, mentira, esta última parte no).

A lo que voy es: Y sí. Me cuesta ponerme flojita señoras. Sepan disculpar.

22 de enero de 2012

Fe de erratas


Como casi comunicadora social me siento en la necesidad moral de corregir mi post anterior "El poder y el cáncer". Informaciones posteriores indicaron que Cristina Fernández de Kirchner nunca padeció cáncer, lo cual me obliga a bajarla de mi lista de líderes sudamericanos que padecen esa afección.

Ya que estoy aprovecho;
Queridísima Presidenta:
                                 Me alegro infinitamente de que no esté enferma y le deseo la mejor de las reuperaciones post-quirúrgicas. Le pido un favor: si tiene a sus encargados de comunicación por ahí cerca, pégueles un buen tirón de orejas. No se jode con el cáncer. No creo que lo hayan hecho de mala fe. Nadie le va a extirpar una glándula con fines políticos. Pero podrían haber sido más prudentes.
 Cuando quiera puedo aceptar sus disculpas. Me puede encontrar por acá.
     Sin más, la saluda atentamente,
    Polli

21 de enero de 2012

Se me bajan los rojos

Volví de la playa y tuve que hacerme una transfusión de vuelta. El análisis de sangre reveló que tenía un hematocrito de 18. (Cantidad de glóbulos rojos en sangre).  Los valores normales para mujeres van de 37 a 47%, así que bien merecida la tenía.  ¡Con razón me costaba subir escaleras!  Mamá médica dijo:  "no entiendo como podés estar parada con ese hematocrito".  

Como esta transfusión me la avisaron con anticipación, me la tomé mucho mejor. Aunque tardó mil horas.
Aprendí que leer un libro o ver tele son técnicas mucho más eficientes para que pase el tiempo, mucho más que dedicarse a mirar el goteo...  Pacientes oncológicos allá afuera: consíganse buenos libros. Y traten de no mirar excesivamente la sangre. Si pueden evitar también que sus madres hagan analogías de la sangre con comidas quizá se ahorran alguna imagen visual desagradable, y una posterior aversión a algún alimento. Que te digan que "te están enchufando una hamburguesa" o que lo que te están pasando "tiene la densidad de un puré" puede darte unas mínimas náuseas y sacarte las ganas de comer eso en toda tu vida. 

Un pensamiento y una torpeza:
- mientras estaba en la sala de espera de hemoterapia, rodeada de gente que iba a donar sangre, me dieron unas pequeñas ganas de abrazar y felicitar a todos los donantes. 
- cuando me llamaron por mi nombre entendí cualquier cosa y me metí en un cuartito en el que no me tenía que meter. Cuando la enfermera vino a buscarme me estaba pesando, tranquilísima.

Dos días después de la transfusión me siento mucho mejor. Cuando salí del hospital ya me sentía mejor. Las dos unidades de sangre, más las terribles papas fritas con las que me premié me dieron mucha nafta. 




18 de enero de 2012

Pollo bronceado

Ayer volví de mi tan deseado descanso en el mar. Me vino 10 puntos desenchufarme y alejarme de la ciudad.
Mis tres actividades básicas consistieron en: comer, dormir y tomar sol. ¡Buena terapia! Engordé un poco y me saqué el look de vampiro. Un éxito. Gracias Madri, Carlos, Tommy y Michu. Son lo máximo.

Los pacientes tenemos conocimientos que a veces los médicos no tienen. Partiendo de esta premisa esta semana desarrollé una pollo lista para el bienestar del paciente oncológico. Comparto:

- DESCANSE: escápese a algún lugar tranquilo. Rodéese de excelente compañía, de esa que lo hace reír y sentir bien. Duerma la siesta, preferentemente con el ruido del mar de fondo. Tome sol. Disfrute de un buen atardecer. Apague las luces de la casa y vea las estrellas. Juegue. Si está en la costa argentina, le recomiendo un buen daytona que lo teletransporte a los 12. A mi me funcó. 

-ALIMÉNTESE BIEN: nada como una semana a pura picada, sándwiches, asado, rabas y papas fritas para devolverlo a la vida. 

- NO DESCUIDE LA GLUCEMIA: Ante la duda, manténgala en linea con waffles, helados, cubanitos rellenos de dulce de leche, tortas, colaciones y facturas. 

-TOME MUCHO LÍQUIDO: licuados de día, cerveza, vino y cuba libre de noche.

Pollo le garantiza felicidad y tiene fotos para probarlo. 




Y se guarda dos de yapa:

No pude resistirme...

¿Pollo o lechón? Usted elija, ya escuchó todo lo que comí



9 de enero de 2012

Vivan las inyecciones

Hoy me hice otro análisis de control y mis glóbulos no dieron super bien, pero tampoco super mal. Están bajos, tanto los blancos como los rojos, y me los van a levantar con inyecciones que estimulan la médula.
Hoy me encuentro amando esta decisión médica. ¿Por qué? Porque tenía miedo de que me quisieran hacer otra transfusión...
Vivan las inyecciones entonces.
Otro ejemplo más de los funcionamientos raros de mi mente avícola.

Ah! Ya me puedo ir a la playa. Pollo al maaaaaaaaaaaaaaaaar! A comer rabas y tomar sol entre quimios. Gracias Elsa. (mi hematóloga).
Mi mamá me acaba de decir que tengo buen aspecto. Claro, comparando con mi comportamiento deprimente de esta mañana estoy fantástica. (no poder caminar 200 metros por el hospital sin frenarme a descansar porque sentía que me moría).
Le contesté que es la felicidad.
Chau hospital, no te veo hasta la semana que viene.

Amor materno


37 grados de sensación térmica en la Ciudad de Buenos Aires y mi santa madre haciéndome salsa boloñesa, porque a la nena se le antojó. Mierda que me está malcriando. Mi falta de glóbulos mueve montañas.

Hoy es uno de esos días en que hace tanto, pero tanto, pero tanto calor, que hasta dan ganas de no comer con tal de no prender un artefacto. Pero ahí está Emilsita revolviendo la olla humeante. También trajo medialunas para merendar.

En mi defensa, yo pedí fideitos, ella redobló la apuesta y sugirió su salsa to- die - for, y bueno.. no me pude resistir.  Es una de esas cosas que pediría como última cena si me estuvieran condenando a muerte. La boloñesa de la vieja.

Gracias Mothership. Sos lo máximo.

5 de enero de 2012

Ay sexta, fuiste medio fea

Ayer tuve mi sexta sesión de quimio y no fue muy linda que digamos. No quiero asustar ni ser pesimista, pero a la vez quiero dejar un testimonio fidedigno de lo que es mi tratamiento, para todos aquellos que tienen Anthony allá afuera y quieren saber de qué se trata la cuestión. Así que ahí va, con sinceridad total:

Arranqué medio con la pata izquierda, con un asquito más allá del habitual. Sin ganas de comer y con muuuchos deseos de irme a casa rápido. (Sin hambre = primer síntoma peligroso y anormal en mi persona)
Debo admitir que acercándome al final del tratamiento cada vez tengo menos ganas de ir a las sesiones y de ponerle onda. Pienso en Oncología y en los sueros y me da "asquito". Es cierto también que los efectos de la quimioterapia son acumulativos, y si bien anduve muy bien hasta ahora, es normal tener síntomas para las últimas sesiones. Pero bueno, ya casi estamos!!!

En estos últimos días antes de la sexta quimio anduve MUY cansada, sin fuerzas, maréandome cuando caminaba, agitándome al subir dos escalones.. Con dolores de cabeza muy fuertes en cuanto hacía pequeños esfuerzos físicos. (Por ejemplo, subir una escalera y sentir que literalmente me latía el cerebro). Yo culpaba a mi eterna presión baja, pero los análisis de sangre que me hicieron ayer confirmaron que en realidad estaba super anémica. Claro, ahora que lo veo, tiene sentido. Anemia=pocos glóbulos rojos= subo dos escalones y me quedo sin aire.

La quimioterapia en definitiva mata a las células de rápido crecimiento, y eso incluye a las células cancerígenas, a los glóbulos blancos, los rojos, las plaquetas, y más o menos todo lo que crece rápido!

Resulta que no era simplemente una anciana de presión baja a la que le hacía mal el calor. Simplemente tenía la mitad de los glóbulos rojos que una persona normal. Me avisaron que me iban a tener que hacer una transfusión para levantarlos... Y me amargué. Si me daba "asquito" el suero de la quimio se imaginarán el que me provocaba pensar en sangre ajena entrando a mi cuerpo.. (ya sé que es una mariconeada, pero en ese momento la perspectiva de que me pinchen con una aguja más gruesa, me inserten un sachet de sangre ajena e irme a mi casa mucho más tarde me angustió). Sí, resulta que de a ratos soy un pollo llorón. Lo admito.

Durante la quimio me levanté para ir al baño dos veces y la sensación fue HORRIBLE. Me sentí como si hubiera corrido una maratón. Taquicardia, agitación, muchísima dificultad para respirar. Todo por haber hecho dos pasos! La verdad que me asusté. Estaba en la cama con dificultad para respirar y me dio mucha impresión. Sentirme tan mal por hacer un esfuerzo mínimo. Y mariconeé una vez más. Lo bueno fue que, mágicamente, sentí deseos de que me hicieran esa transfusión. Qué loco cómo funciona la mente... Un poquito de miedo bastó para cambiar mi sensación respecto a la sangre.

Así que una vez terminada la quimio, me pasearon en silla de ruedas hasta Hemoterapia, donde me hicieron la transfusión. Al lado mío había un señor haciéndose diálisis, lo cual me sirvió para poner en perspectiva mi mariconeada...

Por suerte los médicos de ese sector fueron todos divinos y me hicieron sentir bien. Es increíble lo que le cambia a uno como paciente la dulzura o no dulzura con la con la que lo tratan los profesionales de la salud. La más mínima sonrisa, chiste o gesto dulce te puede hacer una diferencia enorme. Por eso llevo chocolates cada vez que tengo sesión de quimio. Para seguir manteniendo dulces a las enfermeras... Ganamos todos.

Terminada la transfusión me sacaron en silla de ruedas como para que no me canse caminando. Debo destacar que mi madre no es una buena conductora de sillas. No sé si era la emoción porque me estaba yendo (ya eran las 5 de la tarde) o simplemente su torpez natural, pero no fue, digamos, el viaje más suave del mundo.

La transfusión sirvió, hoy ya me siento muchísimo mejor. Siento que, literalmente, me inyectaron oxígeno a las venas. Mañana tengo que ir a sacarme sangre para ver cómo viene mi evolución.. Y si hace falta hacer alguna transfusión extra, o no. ¡Crucen los dedos que me quiero ir a la playa! Sin pinchazos ni sachets de de sange extra!

Y bueno, de la sexta les debo la foto. Me había llevado los anteojos de sol para mostrar felizmente que me iba a la playa entre medio de las quimios, pero los problemitas de entre medio me sacaron todas las ganas de retratar el momento. Sepan disculpar.

¿Igual saben qué? La próxima es la # 7, la anteúltima. JA. Ya falta casi nada y eso me pone contenta. Chau sexta mala, chau.   : )

2 de enero de 2012

Hay que reírse más

No lo escribí yo, pero lo encontré en internet y me pareció lindo. 
Atención lectores ácidos! Este post puede llegar a acercarse demasiado a la autoayuda. 

La risa y la salud están estrechamente unidas. No es ningún secreto que la risa es un método muy natural de levantar el ánimo y mejora el estado físico del cuerpo humano. 

Los estudios muestran que la risa relaja los músculos tensos, reduce la producción de hormonas que causan el estrés, rebaja la presión de la sangre, y ayuda a incrementar la absorción de oxígeno en la sangre. 

El humor tiene valor como recurso terapéutico, incluso aunque no cambie las cosas de forma permanente. Es una cualidad que permite percibir la experiencia jocosa aun cuando las condiciones de la vida son adversas. El sentido del humor es una capacidad natural de la especie humana que hace la vida más rica, placentera y deseable.

Ahora entiendo por qué siempre tengo la presión por el piso.. Me río demasiado.




1 de enero de 2012

El poder y el cáncer


Hace unos días se anunció que Cristina Fernández de Kirchner padece un cáncer de tiroides, por lo cual tendrá que ser intervenida quirúrgicamente. Así pasa a integrar la lista de líderes sudamericanos que padecemos o hemos padecido cáncer. Empezando desde arriba y de izquierda a derecha: Hugo Chávez, Fernando Lugo, Inácio Lula, Dilma Rousseff, Cristina Fernández y  Polli.

Entre las fotitos también podría haber puesto a Uribe, quien sufre una "queratosis precancerosa" (primer fase del cáncer de piel, que lo obliga a usar protección solar de muy alto factor). No lo puse porque su cáncer es medio raro y la verdad es que me alteraba la proporción entre hombres y mujeres, pero valga la mención. 

Conmocionado por la afección de su par argentina, y siempre fiel a su discurso antiimperialista, Chávez anunció públicamente que cree que Estados Unidos podría estar induciéndole cáncer a los líderes sudamericanos. 

“¿Sería extraño que (Estados Unidos) hubieran desarrollado una tecnología para inducir el cáncer y nadie lo sepa hasta ahora y se descubra esto dentro de 50 años?, no lo se sólo dejo la reflexión, pero esto es muy muy extraño”.

Lo reflexioné dos segundos y llegué a la misma conclusión que un lector del diario digital que consulté. El amigo opinó: "Este señor sí que fuma de la buena".

31 de diciembre de 2011

Chau 2011

Por si todavía no tenía suficientes ganas de que se termine el 2011, esta Navidad me encontró con una gastroenteritis viral de la san puta, con visita a la guardia el 25 incluida. Fantástico. Me sentí peor que en cualquier quimioterapia. Y después estuve una semana a arroz y gelatina.

Pero eso ya pasó y hoy estoy lista para decirle chau al 2011 y recibir al 2012 con los brazos abiertos.
El 2011 pasará a ser el año en que perdí a mi papá y me agarré un cáncer.
El 2012 va a ser el año en que me cure del cáncer.
Es una buena etiqueta. Eso, más recibirme, más muchas otras cosas buenas.

Tan bueno creo que va a ser este año que me fui a comprar una bombacha fucsia. (En Argentina está la cábala de usar bombacha rosa para Año Nuevo, porque supuestamente "trae suerte").
Como yo me propongo tener un 2012 increíble, opto por la bombacha  fucsia, que al menos en mi cabeza es un rosa al extremo.

Este 2012 lo recibo de fucssssia y bailando con mis amigas.

¡Feliz 2012 para todos!



Salió publicado en el diario hace unos días en el diario y me hizo reír. Es Tute diciéndome que me anime a usar más el sombrero.

23 de diciembre de 2011

Agradecer

Gracias Dios por este día frío y ventoso que me regalaste. Mis ataques abruptos de calor son incompatibles con el verano infernal de Buenos Aires. Pienso que mi quimio sería mucho más fácil de sobrellevar si estuviéramos en invierno, pero bueno, todo no se puede. Mientras tanto agradezco esta posibilidad climática de abrir la ventana y refrescarme automáticamente con una buena ráfaga.
Sigo sintiéndome una señora menopáusica.


Ps: Acuñé una nueva frase recurrente. ¿Acá hace mucho calor o soy yo?
Y sí, la mayoría de las veces soy yo.

20 de diciembre de 2011

Chau quinta, chau

Ayer tuve la quinta quimio, así que puedo oficialmente decir que estoy más cerca del final que del principio :)
Me llevé 20 mil cosas para leer pero al final tuve tantas visitas que casi no toqué nada. Como siempre vino mi madrina, firme junto al pueblo. También pasaron mis tíos postizos y Carolandia.

Le conté a todas las enfermeras de mi PET exitoso y todas me festejaron. Volví a recordarles que para la quimio # 8 llevo cotillón y una me dijo que de hecho Andrea, mi amiga loca, hizo exactamente lo mismo para su última quimio. Claro, entre locas... Mi madrina ya dispuso que para la última sesión lleva unos anteojos con luces.
Mientras hablábamos de eso pensé que en realidad tendría que haber caído con gorro de Papá Noel para esta quimio, como para festejar el regalito de Navidad adelantado. Lamenté no haberme avivado antes.

Mi hematóloga pasó a saludarme como siempre y esta vez directamente me enchufó un abrazo de felicitación por el PET. Su única recomendación médica fue que vaya pensando en las vacaciones que me tengo que tomar entre quimio y quimio de enero. Me recomendó irme a la playa y volver para cada sesión. Voy a decir una vez más que mi médica es lo más grande que hay.

Cuando llegó Carola mi mamá aprovechó para salir a comprar panes dulces a una confitería cercana. Y así volvió:

La muy loca de camino consiguió un gorro de Papá Noel. También accedió a mi pedido de cosas ricas y me trajo sandwichitos y medialunas. Y bueno che, me dio hambre de vuelta.

Ahí estamos Caro y yo entrándole a los sandwichitos:
Con el gorro puesto, por supuesto.


UNA MENOS!!!!

19 de diciembre de 2011

Operación sombrero

El viernes aproveché mi excelente estado de ánimo, (producto de los resultados del PET) y me fui con dos amiguísimas a chusmear sombreros por Palermo. El término oficial fue "hat shopping".
Me probé muchos, muchos, muchos y no me convenció ninguno. Con todos me sentía un poco graciosa. Y de a ratos también me sentía un poco Tom Sawyer entre el pelo corto y el sombrero de paja... No era ni por asomo la imagen glamorosa y femenina que proyectaba.
Así que en vez de sombrero invertí en una merienda para el campeonato. Buen cambio.


Y eso es lo que yo llamo un buen viernes.

Al día siguiente, y ya con menos expectativas, salí con mi mamá a ver sombreros. Y encontré uno que me gustó. (Gracias Mamá Noel!). Se los muestro:



Me lo llevé puesto del local. No es realmente necesario que lo use. Mi caída de pelo no es mega evidente todavía. Pero me pasa que no me gustaría tener que salir corriendo a comprarme uno si es que me quedo mucho más pelada de repente. Y bueno, la realidad es que vi mucha chica con sombrero en España cuando estuve hace poco y me re gustó como queda, pero no me animé a comprarme uno. Me quedé con las ganas.
Antony me dio la excusa perfecta.



17 de diciembre de 2011

Antony, sos boleta

Tengo los resultados de mi PET.

Conclusiones
El estudio PET-CT realizado evidencia significativa reduccion de tamaño de las adenomegalias cervicotoracicas, en comparacion a la TC previa de referencia
Sin evidencia metabolica actual de actividad del proceso linfoproliferativo en tratamiento
Firmado por: Dr.LISANDRO PAGANINI . fecha: 16 de Diciembre de 2011

En castellano: todos mis ganglios se achicaron y no hay evidencia de cáncer en otros lados. Sigo teniendo que completar el resto de los ciclos de quimio, eso no cambia. Pero son noticias excelentes.
El Dr Lisandro Paganini y Polli les desean una muy feliz Navidad.

14 de diciembre de 2011

Se me sigue cayendo

El pelo señores. Ya a está empezando a ser un poco visible, sobretodo si me mirás de arriba. Mi raya se ensanchó y se estiró mucho para atrás, de una forma extraña. No me divierte mucho la verdad. Extraño lavarme el pelo con violencia despreocupada.
Pero bueno, próximas resoluciones:
- si salgo usar tacos. Ja, clavo 13 centímetros y a ver quién me puede ver de arriba. (Bue, me hice la re alta).
- comprarme un sombrero canchero
De alguna forma retorcida,  mi caída de pelo podría transformarme en una persona más fashion. Irónico.

Checking on Anthony



Como llegué a la mitad del tratamiento, el viernes me hago un PET. (Tomografía por emisión de positrones). Es básicamente una tomografía super guachi guau que se hace con material nuclear y que muestra en detalle dónde hay cáncer. Ahí vamos a ver cómo progresé con la quimio. Espero que MUCHO.

Creo que después del PET tengo que evitar estar cerca de ancianos o bebés, porque voy a estar levemente nuclear y puede ser dañino para ellos.

Se me acaba de ocurrir una idea delictiva buenísima. Suponiendo que quiera extorsionar a un anciano, por ejemplo, dueño de una panadería:  HAGA SILENCIO Y ENTRÉGUEME LAS MEDIALUNAS. O lo abrazo.

¿Muy negro? Creo que me gané el derecho.

¿Y Anthony? Ah, así se refirió una amiga a mi linfoma y me pareció genial. Viene de Anthony Hopkins por supuesto. Hodgkin, Hopkins (?), Antony será. La h no se pronuncia.

Para mi amiga entonces en el PET entonces "vamos a ver cómo anda Antony".


ilusa

Y yo que estaba contenta de que esta semana no tenía que ir al hospital! Al final tuve un problemita con la cicatriz del catéter y tuve que ir a hacérmelo ver. Ayer y hoy. Nada grave, parece ser que mi cuerpo "rechaza" el punto que me dejaron adentro desde la cirugía y  terminaron sacándomelo. (A las personas normales se lo dejan y después el cuerpo lo reabsorbe solo). Me di cuenta porque noté una especie de "granito" justo en la cicatriz. Mujeres lectoras y hombres que se depilan lectores: la analogía perfecta es la de un pelo encarnado. Sólo que en mi caso, el pelo era el hilo del punto.

Mi cuerpo hace cada mariconeada... Incluso tuve una reacción alérgica al plástico que me pusieron para cubrir el catéter cuando estaba recién instalado. Tenía que tener los puntos tapados, y al final como cualquier cinta que me ponía me irritaba la piel terminé dejándolo ser libre. El mogul quería ser libre.

Dale cuerpo, sos demasiado pusilánime. Primero las venas, después el plástico, ahora el punto.. Ponete las pilas que me hacés quedar mal. Y vos y yo sabemos que soy re valiente.

8 de diciembre de 2011

Síntomas

Ayer me sentí muy cansada, y con unas leves náuseas. Fui a la casa de una amiga a estudiar y sentía que no podía pasar las hojas, que estaba LENTA. Terminé durmiendo dos siestas en el mismo día, una después de almorzar, y una antes de la cena. Me desperté, comí, y después volví a dormir normalmente como si nada.
Las leves náuseas o "asquito" hacen que coma menos, lo cual, en mi persona, ES RARO. Pero nada de qué preocuparse, supongo que tiene que ver con el calor también. 
El último síntoma ya es más gracioso, aunque un poco incómodo: estoy con "calores", producto de las hormonas que me están inyectando. Cual señora menopáusica, de repente me agarran súbitos ataques de calor, seguidos por episodios de "frío" en pleno verano. Quizá estoy viendo tele, me paro y prendo el ventilador, y a los dos minutos me paro y lo apago, después lo vuelvo a prender, para luego dejarlo prendido y taparme con una frazada. (?).  Muy loco. 
Soy una señora somnolienta con poco apetito. 

Para Aldana


Ahí está Igor en mi última sesión. ¡No me lo olvidé!  Me hizo compañía y le dí besito para la foto y todo. Gracias :)
De fondo se pueden ver las cosas que generalmente me rodean en las quimios. Mi bolso gigante, la compu, material de lectura, (golosinas!),  música..  Cualquier cosa que haga pasar el tiempo más rápido. A la vez, el hecho de tener "mis cosas" alrededor de alguna forma me hace sentir más en casa, lo cual no es poca cosa.

6 de diciembre de 2011

Pasó la cuarta

Ayer tuve la cuarta quimio y por suerte fue muy tranqui. Una vez más, el catéter hizo que todo fuera más rápido, así que a las 2pm ya estaba almorzando en casa. (Gol de media cancha). Voy a ser sincera, el pinchazo inicial dolió un poquito, pero nada que no se pueda aguantar. Después ya no me molestó más.

A la mañana tempranito pasó a visitarme Maru, una amiga odontóloga. Como después se iba directo al trabajo vino vestida con ambo blanco. Fue genial ver cómo todo aquel que entraba a mi cuarto pensaba que era una enfermera confianzuda.

En un momento de la mañana me agarró un poco de hambre, entonces salí al pasillo "central" a comprarme una golosina. Podría haber ido mi mamá, pero tenía ganas de elegirla personalmente de la máquina y también me pareció bueno salir un poco del cuarto. Con el catéter tenés mucha movilidad, y podés caminar tranquilo simplemente arrastrando el suero. Fue genial ir viendo las caras de la gente a medida que me iba desplazando por los pasillos de Oncología, y más genial aún las miradas de los que estaban en los sillones de afuera del sector. Les debía parecer curioso ver un paciente oncológico tan suelto. ¡Cómo si no pudiéramos movernos! Con una sóla droga me piden que me quede quietita, pero después con la mayoría de los sueros puedo moverme con normalidad. Tampoco me pondría a hacer aerobics, peeeero...

Mientras caminaba, un señor me ayudó abriéndome la puerta y me felicitó por mi sonrisa. (Muy bien esa sonrisa! Así se hace! O algo así). Y después como vio que amagué a ir hasta la máquina de bebidas pero me arrepentí a medio camino me preguntó: ¿Querés que te compre una gaseosa? Me reí y le dije que en realidad no me compré un café porque no iba a poder llevarlo en la mano junto al suero y la golosina, pero que la iba  a mandar a mi mamá. Un divino el tipo...

Ahí estoy volviendo de mi aventura por los pasillos:



Ah, una buenísima: me perdonaron el análisis de sangre de la semana que viene. Normalmente me tengo que sacar sangre antes de cada quimio, y  también en las semanas entre quimios. (O sea, todas las semanas). Pero como mis análisis de sangre vienen dando muy bien y nunca hizo falta darme inyecciones extra, me dejaron dos semanitas de vacaciones de agujas. Genial! Aparentemente recupero  mis glóbulos sola después de cada quimio porque mi médula está funcionando bien,sin necesidad de inyecciones extra. Ojalá siga así.

Esta vuelta llevamos una caja de bon o bones para que se repartan entre las enfermeras. Es nuestra forma de agradecerles por su dulzura permanente. Ayer charlando con una de las chicas y con mi mamá decidí que a la última quimio caigo con sombrero y cotillón. No me para nadie de la alegría que voy a tener.

Uhuuuuuuuuuu, una quimio menos y  puedo decir oficialmente que estoy a mitad del tratamiento!!!

5 de diciembre de 2011

Desde el sector 18





Estoy en plena quimio, chocha con la velocidad a la que está pasando el suero, contenta porque tengo internet y más feliz todavía porque está a punto de terminarse el último suero. Son las 12.49 y hoy almuerzo en casaaaaaaaa.
Después subo el relato correspondiente a la cuarto quimio, pero mientras tanto los dejo con esta maravillosa muestra de mi estupidez.




Ahí estaba posando para una foto... 

A continuación, el momento en que me dí cuenta que en realidad estaba filmando.


2 de diciembre de 2011

Lo prometido es deuda

Me gusta creer que soy un pollo de palabra, así que ahí va: la foto con cara de desquiciada cuando me cortaban el pelo.


Enjoy.

30 de noviembre de 2011

Mogul

Encontré un apodo para mi catéter. Ahora pasó a ser: el mogul. Tiene una forma y tamaño similar, y la definición se me presentó útil para describírselo a la gente. "Es como si tuviera un aparatito, del tamaño de un mogul, abajo de la piel". Antes decía "como una moneda", pero no me convencía del todo porque las monedas son chatas, y esto tiene un relieve importante.  De esta forma también puedo disimularlo mejor: si no le quiero contar a alguien que es un catéter, puedo simplemente decir que estaba comiendo un mogul, tosí, y se me fue para el otro lado. Y ahí quedó.


Ayer me sacaron los puntos del mogul. Buenísimo, ahora puedo dormir boca abajo. Aunque reconozco que todavía me da un poco de "cosita".

Ah, los puntos me los sacó el mismo cirujano que me puso el catéter. El día de la colocación me dijo que era controladora porque me molestaba no ver qué me estaban haciendo. Esta vez se animó un poco más y me dijo directamente CHUSMA por espiar mientras me sacaba los puntos. Un atrevido.

22 de noviembre de 2011

Recomendación

¿Qué me dijo un amigo respecto de mi caída de pelo?
Que me pusiera escotes y nadie se iba a dar cuenta.
Tenía que ser hombre...

Tercera

Ayer tuve la tercer quimio y anduvo bastaaaaante bien. Arranqué tempranito sacándome sangre como la vez pasada. Cuando estaba esperando mi turno para la extracción me crucé con Andrea, la loca linda que conocí en mi primer quimio. Me puso muy contenta verla, y verla bien. Me recibió a los gritos y abrazos. 
(-Te cortaste el pelo!!! Das re francesita! (gritando enfrente de todo el mundo) Juliete Binoche!, estás re francesa, re Juliete Binoche!!!). Me hizo reír mucho.

De ahí me fui directo a Angiografía, donde me pusieron el catéter. El procedimiento no es largo ni muy terrorífico. Se hace con anestesia local y dura aproximadamente 20 minutos. El mayor dolor es el pinchazo de la anestesia, después no duele mucho más que eso. El médico que me hizo el procedimiento fue divino y no paró de darme charla para que me quede tranquila. Desde un principio también me comunicó que su mamá se llamaba Ana, por si se me daba por mandarlo a alguna parte íntima de esa señora supongo. No hizo falta, aunque agradecí el gesto. Ah, me dijo que era controladora, porque me molestaba no poder ver qué me estaban haciendo y cada dos por tres le preguntaba en qué paso estábamos. ¡Dígame algo que no sepa doctor!

Como para seguir dando la nota en todos los sectores del hospital, a mi vieja le dio un ataque de risa irrefrenable cuando me vio con el camisolín y la gorra puesta. (y sí, era una visión medio tétrica, yo también me reí). También era innecesariamente transparente el camisolín. Señores fabricantes, ¿qué necesidad hay?
Con catéter la quimio fue muchísimo más rápida, porque la medicación pudo pasar a una velocidad mucho mayor. Las drogas que antes había que pasar a dos por hora y que me hacían doler el brazo pasaron como si nada. Recuerdo estar mirando fijamente el goteo del suero en la quimio anterior, contabilizando una gota cada cuatro segundos. (gota, 1 , 2 , 3 , gota). De terror. Bueno, esta vuelta el goteo fue a los tiros para mi felicidad. Así que pude irme mucho más temprano, antes de las 3 de la tarde estaba afuera. :)

Un par de highlights: 
-me tocó habitación individual, ¡gracias Deus!
-me hicieron quedar acostada tres horas quietita con un peso arriba del catéter para que no se me hiciera un hematoma. Medio fiaca, pero se pasó rápido.
-me dio hambre y en posición horizontal me mande un bizcocho. Coincidió con que mi madrina me hizo reír y casi muero ahogada.

En un momento entró a mi habitación una enfermera con una chica joven, a la que estaba tratando de convencer de que se pusiera un catéter. Le mostró el mío y entre la enfermera, mi vieja y yo la convencimos de que era mucho más cómodo. Pobre, estaba medio asustada. Supuse que si la enfermera le estaba insistiendo tanto es porque sus venas no daban más. Creo que se lo terminó poniendo, no la volví a ver.
Un día después me siento bastante bien. Recién a la tardecita me agarró un poco de sueño. Estoy un poco molesta con los puntos del catéter, pero supongo que la sensación rara se va a ir en los próximos días.
Ahora, a preparar finales...
Una menos!!!!!

19 de noviembre de 2011

Optimismo

Hace unos días elaboré mi propia definición de optimismo.
Optimismo es: ir a depilarte las cejas cuando se te está cayendo el pelo.

Chau pelo

Hace exactamente una semana que se me empezó a caer el pelo. Empezó a desprenderse con timidez, principalmente cuando me pasaba los dedos por la melena, (típico tic de pelilarga). En un principio no le di demasiada bola, pensé que quizá era más sugestión que otra cosa. Después ya empezó a ser más evidente.
 Cada vez que me bañaba y me lo cepillaba me sacaba una gran cantidad. No es que me quedaba con un mechón en la mano, ni que se me hacían agujeros visibles en la cabeza. Igual la sensación es horrible. 

Cuando me cepillaba me quedaban bolas de pelos en el cepillo, lo mismo con la bañera. En el  cepillo, la bañera, la ropa, mis piernas! Empecé a ver pelos por todas partes. Pelos, pelos, pelos. Pelos en la remera, en la almohada, arriba del televisor! (?). De repente cambié mi tic de pasarme los dedos por el pelo (no me lo quería ni tocar), y lo reemplazé por el tic de sacarme de encima los pelos que me iban quedando en la ropa y en el cuerpo. El momento de la ducha pasó a ser mi momento menos preferido del día.

Como tengo (TENÍA!) el pelo larguísimo, todo era más evidente, mis pelos caídos eran kilométricos y se enganchaban por todas partes.Mi mamá salió corriendo a comprarme un shampoo especial y un peine muy ancho para que no me tironee después de bañarme. Ninguno de los dos hizo demasiado efecto.. jajaja. Gracias por la intención igual vieja!

La decisión más inteligente hubiera sido habérmelo cortado corto ni bien se me empezó a caer. Pero bueno, hace una semana no tenía ganas de tomar la decisión inteligente. Tengo el pelo largo hasta la cola casi desde hace 5 años. Ya había pasado a considerar a mi melena como parte de mi personalidad. Para ser sincera también, tenía miedo de cortármelo y que me quedara muy feo para el último día de clases y la fiesta. Y de alguna forma extraña, psicológicamente, quería estar igual a todo el resto de mis años de cursada en los dos eventos.  Entiendo que todo esto suene como una estupidez sin importancia, pero bueno, esto es lo que siento y no quiero dejar de reflejar la importancia que tiene para mí en este blog.

Así que una vez pasadas esas dos cosas y con el enorme apoyo de dos amiguísimas fui a cortármelo ayer. Es como si fueran dos etapas distintas. Cierro una y abro otra con cambios físicos evidentes. Incluso con un corte de pelo que me hace más adulta. En el último día de clases, pelo largo hasta la cola, look adolescente y típico mío. Hoy, de cara a dar los últimos finales de la carrera, pelo cortísimo. (y muy canchero, si  me permiten!).
Ahí van las fotos del antes y el después:



Yo soy la de bigotes. Ahí estábamos en plena preparación antes de asaltar toda la facultad con espuma para festejar el último día de clases.
Este es el ahora:


Terrible cambio!!!! De atrás incluso está más corto, al ras.  Estoy contenta. Siento que me quedó bastante bien, y me alegra haberme animado.
Se me sigue cayendo, pero menos, porque se me enreda menos, y no me lo tengo que tironear. O quizá se me cae lo mismo, pero como ahora se me caen pelos cortitos, me molesta menos. Cualquiera de las dos posibilidades me sirve.

Entiendo que es sólo pelo, y que al lado de curarme esto es una pelotudez. Pero mentiría si dijera que no me provocó nada. Me encantaría que no se me cayera más, o al menos que no se caiga de forma evidente. No tanto por lo que me va a generar a mí verme pelada, sino más bien por las cosas que siento que dejaría de hacer en ese caso. La calvicie me incomoda en la medida en que afectaría un poco mi vida cotidiana, y eso es algo que me propuse impedirle a mi enfermedad en la medida de lo posible desde un principio. Y bueno, no creo que la personalidad me de tanto como para ir a una entrevista laboral con corte de pelo de kiwi, por ejemplo. Veremos. Por lo pronto, estoy contenta con mi nuevo peluquín.
Mención especial merecen mis amigas Caro y Aldi en este post, que me bancaron como dos reinas mi locura de caída de pelo y se la jugaron cortándose el pelo el mismo día que yo. Las dos tenían también el pelo larguísimo, por la cola y se lo cortaron ayer en un claro gesto de solidaridad. Su mensaje: te bancamos y es sólo pelo. Ya desde un principio me habían prometido imitar mi look para la fiesta de egresados si mi caída de pelo implicaba tener que usar una bandana o una peluca flúo. (fueron muy entusiastas con la peluca flúo jajaja, manga de cachivaches). Después me anticiparon que se iban a cortar el pelo el mismo día que yo. Intenté impedirlo, pero no hubo caso. Después subo la foto que me sacó Aldana cuando me estaban cortando el pelo (mi cara de loca asusta).

Sigo conmovida con como los amigos y la gente que te quiere puede arreglárselas para sacar algo lindo de las situaciones más feas. Hoy mi historia de pelo es alegre y positiva gracias a ellas. Podría haber sido más tétrica, pero eso logran. Chicas, me rapo tres veces por su amistad. Con amigas como ustedes siento que puedo atravesar cualquier cosa.

Pollito de fiesta

Mail que le mandé a mi médica el jueves a la tarde:
Hola Elsa! Al final me saqué sangre hoy. Hoy es mi fiesta de egresados y tengo muchas muchas muchas ganas de ir! ¿Están subidos a mi historia clínica ya los resultados?
¿Estoy super mega neutropénica? Me siento bien. ¿Qué me decís? Gracias, un beso!

Mail que me contestó:
Querida Mery: NO estás neutropénica. Feliz fiesta de egresados!

(Estar neutropénico es tener los neutrófilos muy bajos. Si están muy bajos hay que suspender la quimio y tomar medidas para estar lo más alejado posible de un potencial contagio de cualquier cosa.) O sea que ir a bailar no es una posibilidad! Qué genia que es mi médica. Desde el primer día me instó a tomarme todo con mucha tranquilidad, a hacer vida normal, a no volverme loca.. Me ayuda a desdramatizar mi enfermedad.
  
Para ser completamente sincera, debo admitir que este mail lo leí una vez vuelta de la fiesta de egresados. O sea que medio que me fui sin saber cómo estaba realmente. Pero me sentía bien, muy bien. Y en realidad hasta el jueves a la tarde había hecho vida normal todos los días (incluyendo ir a la facu, estar en contacto con mucha gente, andar en bondi o subte). Sentí que si había podido hacer todo eso tranquilamente, (y quizá estando neutropénica), los riesgos de contagio no iban a ser mucho mayores sólo por ir a la fiesta.

Así que me fui! Y me alegro porque me divertí mucho. Al día siguiente me desperté con mis amigas en casa (se quedaron dos a dormir) y me enteré que mis análisis habían dado bien. Genial.
Adjunto foto del jueves a la noche:



Estoy vestida de colores flúo porque era la consigna, y en el brazo por si no llegan a apreciarlo del todo, tengo un tatuaje casero, que me hizo una compañera con marcador negro y mucho amor. Es un pollo con bonete y abajo dice "Party chicken". Espectacular.

Se la acabo de mandar por mail a mi hematóloga.


16 de noviembre de 2011

Catéter será

Ahora que después de dos quimios confirmamos que mis venas son blanduchas, problemáticas y rebeldes, la próxima me la van a hacer con un catéter, más específicamente, con un porta-cath. Para mi desilusión, se escribe "port-a-cath, y no "portacat", y me tengo que guardar todos los chistes relativos a que se llamaba así porque lo porto yo, y demás.
¿Qué es un esto? Un catéter que va debajo la piel y que se conecta a una vena importante, en mi caso, creo que  la subclavia. Se ve así:

Bueno, en realidad no se ve del todo así porque una vez colocado, el tamborcito queda debajo de la piel y no se ve, aunque sí queda el relieve.
Es bastante común que se lo pongan a pacientes que están haciendo quimioterapia, porque las drogas son bastante "corrosivas" y pueden lastimar las venas de los brazos. Mi médica desde un principio me anticipó la posibilidad de que me tuvieran que poner un catéter, aunque prefirió esperar a ver si mis brazos se la bancaban. Ahora que vimos que claramente no se la bancan, acordamos que me lo van a poner. Tengo turno para la micro cirugía este lunes, antes de la quimio. Me lo ponen ahora, y me lo dejan hasta febrero.
Si bien no me super divierte la idea de tener un catéter con relieve abajo de la clavícula, prefiero eso toda la vida a que se me hagan bolsa las venas de los brazos. Y en realidad, al fin y al cabo el momento que más sufro de cada quimio es justamente cuando me están palmoteando los brazos buscándome venas. El catéter me va a ahorrar ese pequeño disgusto, así que allá vamos.
Creo que le voy a buscar un nombre, no le puedo decir catéter nada más. Ya se me va ocurrir algo.

Eu tenho muito sono

Tengo mucho sueño. Eso le anduve diciendo últimamente a mis amigos que hablan portugués y me preguntan cómo ando. La realidad es que yo no hablo un pito de portugués, por eso se los digo y se matan de risa. Soy  increíblemente inapta para ese idioma, entonces nuestra diversión consiste en que yo tiro palabras en portugués y ellos se rién. Se ríen muito!
En fin, estos últimos días anduve con bastante cansancio. Es un síntoma típico de la quimioterapia. El viernes pasado estaba en la facultad y sentía que me pesaban los ojos. Quizá estoy un poco anémica, no sé. Los análisis de sangre de mañana dirán. Entre varias otras cosas buenas, espero que esos análisis digan que puedo ir a la fiesta de egresados, que también es mañana. Vamos glóbulos, porténse bien y los llevo a bailar.
Como arranqué hace poco con la quimioterapia, todavía no termino de entender del todo a mi cuerpo, y los síntomas que tengo. Por eso digo, quizá estoy anémica, pero la verdad que ni idea, porque no sé como se siente estar anémico. Nunca me pasó. Con el tiempo empezaré a entender más como me afecta la quimio y cómo responde mi cuerpo.
Por un lado tengo mucho sueño, o más bien ganas de estar acostada y por el otro, en estos días me anduve despertando sola, antes de que suene el despertador. Nada del otro mundo, pensarán. Bueno, para los que me conocen esto es rarísimo. Una habilidad nunca antes vista en mi persona. Yo no duermo, hiberno. No me despierta nada ni nadie. Es motivo de peleas familiares. (-no me despertaste! -te fui a despertar tres veces!!). De todas formas, me despierto, miro la hora y me vuelvo a dormir sin problemas. La morsa sigue estando, sólo que un poco más inquieta. Creo que mi cuerpo está cansado pero mi cabeza está muy loca. (Más de lo usual). Bueno, capaz también tiene que ver un poco con olvidarme de bajar la persiana BIEN del todo, y de olvidarme también de pasar por el baño antes de meterme en la cama. Me cuesta acostumbrarme a la rutina de ingerir muchísimo líquido!  Ya le tomaré el ritmo.